Mayoristas2011.1Del mismo modo como indicábamos el pasado año, la situación del sector es sensiblemente más favorable de lo esperado al inicio de la coyuntura global, especialmente en la rentabilidad. “La crisis se ha notado”, pero menos de lo esperado, afirma una de las empresas consultadas.

Opiniones de peso son las que nos ofrece el Grupo Engar, empresa fundada hace 55 años y dedicada siempre a especialidades muy concretas, para turismo o vehículo industrial (profundizando en las posibilidades de cada momento).

Cerró el pasado 2.010 con pequeñas diferencias en sus seis centros con respecto al año anterior, representando un crecimiento para el global del grupo del 4,8 % de la facturación total. “Sobre todo se mejoró en la rentabilidad, que es lo más importante, gracias a potenciar al máximo nuestras posibilidades, el servicio y la asistencia técnica, que es lo que nuestro mercado demanda”.

Joan Sabaté, su gerente, confirma la ligera mejoría tras la llegada de la normativa 461/2010, que libera al usuario de acudir al taller que desee sin perder la garantía. “Se ha notado, pero menos de lo que debería”, confiesa. Es evidente que lo que no se promociona, no triunfa y en esta ocasión está sucediendo igual que cuando salió la 1400/2002. Gracias a que algún grupo y recambistas independientes, con buen criterio, ha realizado alguna acción para con sus talleres, para que estos a su vez lo transmitan a sus clientes (usuarios finales), ha generado la mejora.

“Una normativa de esta importancia para nuestro sector requiere una inversión y publicitarla al máximo nivel posible”, reflexiona el veterano dirigente, que seguidamente se cuestiona: “Para que se beneficie quién se lo merece, ¿cómo se financia y organiza?

La ampliación de referencias que presenta el Grupo Engar es continua, como se aprecia en las direcciones eléctricas para turismo. En la parte de chasis, han incorporado productos de suspensión y dirección para vehículo industrial (rótulas, barras, tirantes, kits de reparación,…), todo ello para mejorar el servicio al cliente.

Cuestionados por la actual situación económica, Sabaté se muestra cauto, pues seguirá habiendo crisis mientras no se reduzca sustancialmente la tasa de desempleo que se está padeciendo. Todavía queda un largo y tortuoso trecho por recorrer, como consecuencia de los impagados, “debido a que la normativa legal que nos ampara brilla por su ausencia en eficacia”.

Reconocen que ha afectado a todo el sector, pero debido a haberlo previsto con tiempo, lo estamos soportando sin dificultad. Es cuestión de aplicar al máximo la profesionalidad en todos los niveles (sin excepción), porque el presente va para largo, y con temporadas muy duras. “Sólo así se puede superar, saliendo mucho más reforzado, para lograr los éxitos del futuro”.

Reynasa se dedica a la distribución mayorista desde 1.972, es decir casi cuatro décadas dando servicio a los talleres. Especialistas en mecánica, electricidad, accesorios de carrocería y tuning, consideran que el 2.010 fue un año complicado para el sector, no por falta de venta, sino por el problema de los clientes con los bancos, que generan retrasos y faltas de pago. “Esto nos ha hecho ser, desde hace dos años, mucho más estrictos con los cobros”, aseguran.

Lo más significativo de este mayorista ha sido la apertura de un almacén central regulador en Chiloeches (Guadalajara), que les ha permitido seguir creciendo de una forma ordenada y sencilla. En este sentido, han ampliado su gama de neumáticos.

Apuestan, sin duda, por la nueva normativa, “una oportunidad que no podemos desaprovechar” ya que abre un camino de ocasiones impresionante. También es cierto, apunta su máximo responsable, Antonio López, que a pesar de los esfuerzos e inversiones, aún no se han conseguido los resultados esperados. “Pero sé que los alcanzaremos”.

López pronostica un par de años todavía difíciles, en los que tendremos que ser más exigentes y eficientes en las decisiones que tomemos cada uno en nuestras empresas. “No bajamos ventas, aunque tampoco crecimos como nos hubiera gustado”. Además, disponen de un seguro de riesgo de ventas que les hace más fácil tomar decisiones y mitigar las pérdidas por falta de pago.

De cara a un futuro, el gerente es optimista, especialmente porque “estoy convencido Mayoristas2011.2que nuestro gremio es de los menos afectados por la crisis”. Únicamente pide que no nos pongamos nerviosos y empecemos a tirar de precios. Debemos transmitir confianza y paciencia para pasar este tiempo de crisis tan grave.

Reynasa va despacio pero seguro: no abren centros cada año, pues tratan de consolidar los que ya tienen antes de inaugurar uno nuevo. “Seguiremos ese camino y pasito a pasito iremos abriendo centros”.

Por su parte, Sureya, fundada en marzo de 1.984 y especializada en productos de mantenimiento (frenos, filtros, embragues, distribución, baterías, amortiguadores,…), experimentó el pasado ejercicio un notable crecimiento, superior al 10 %. Este beneficio les permitió, al mismo tiempo, ampliar su gama de producto, en herramientas y aceites.

En los primeros meses de 2.011 han vuelto a notar una pequeña recesión y aunque consideran que la crisis ha afectado poco, “todavía quedan unos años para recuperar la normalidad”. Es preocupante la tasa de paro del país, subrayan.

Afrontan el futuro más cercano con cautela, “tomando los menos riesgos posibles”, pues como señala su máximo dirigente, José Luis Urbano, tendrá altibajos. Sin embargo, lo más importante es controlar bien tanto los ‘stocks' como los cobros.

Otros posicionamientos

Recalvi, con más de tres décadas en el sector (fue fundado en 1.980), mantiene su buen hacer en componentes mecánicos, aunque también trabaja las demás líneas (eléctrica, carrocería, accesorios o pintura). Su balance anual es muy positivo, con un crecimiento medio del 14 %, “si bien es cierto que con un mayor sufrimiento para hacer unas cifras similares a otros años”. Para ello han incorporado productos en algún centro, neumáticos y aceites.

Lamentan, al igual que otras firmas, la falta de información acerca de la nueva normativa y puntualiza que, además, el concesionario para defenderse le pone reparos y pegas cuando el usuario le pregunta por ella. “En este apartado todavía nos queda mucho por trabajar”, admiten.

Su gerente, el singular Chema Rodríguez, opina que estamos en un sector muy privilegiado, en el que mantenemos las ventas. Se trata de un buen momento para crecer y expandirse. Al venderse menos coches nuevos, el público repara más el antiguo y el parque envejece: “Tendremos unos años muy buenos a pesar de la crisis, que sigue martilleando a la sociedad. El envejecimiento del parque automovilístico nos ayudará mucho en el futuro”.

También están muy centrados en las exportaciones y un mes malo en nuestro país se intenta subsanar con una buena venta en el exterior. El único impacto que reciben de la crisis, expone Rodríguez, es un alargamiento del plazo de pago en algunos clientes, que se debe fundamentalmente al pago mal generalizado que existe en España o a la escasa ayuda de los bancos para pasar esos momentos de necesidad.

El problema es que el proveedor pueda aguantar la actual situación. ¿Cómo? Controlando mucho los gastos, los cobros, los márgenes y el ‘stock' de los almacenes.

Antonio Tejada, de Recambios Gaudí, ha vuelto a ser uno de los grandes protagonistas del sector, de la mano de un negocio familiar que no deja de crecer, especialmente desde su distribución mayorista (2.005). El pasado año, reconocen, fue difícil en relación a los impagos y retrasos en los cobros.

Pese a ello, Tejada, profesional como pocos, está convencido de poder seguir progresando, incluso en momentos de crisis. Con alrededor de 25.000 referencias en ‘stock', su principal ámbito de influencia se sitúa en la comarca del Vallès Oriental, Barcelona. En tiendas, Barcelona y provincia, Tarragona y Lleida.

Recambios Gaudí, vinculada al Grupo Gecorusa, ha llegado recientemente a un acuerdo de distribución de los productos Contitech para Cataluña y Andorra. Pero pese a estas buenas acciones, su gerente es consciente que el final del túnel todavía está lejos: se han de realizar reformas estructurales importantes, como facilidades en la contratación laboral, reducción de cuotas a la seguridad social y una ley de morosidad eficiente, “pues la que existe sólo beneficia a los morosos”.

“El presente es bueno, pero el futuro a corto plazo lo intuyo difícil si no se toman las medidas oportunas para paliar las deficiencias con las que nos encontramos los empresarios”, concluye Tejada.

Finalmente, RS Turia, que se inició como una pequeña tienda en Valencia en 1.974, ahora es especialista en recambio de vehículo industrial en diversas gamas (frenos, suspensión, eléctricos, motores,…). Ellos mismos se consideran una empresa, ante todo, de servicios.

La complicada situación financiera les ha perjudicado en facturación y morosidad, por lo que han tenido que llevar a cabo un ajuste en la política de compras y ventas. “Desafortunadamente todavía nos queda para acabar con la crisis: hay muchos factores que influyen y cada día suceden cosas nuevas que agravan la situación”, arremeten.

Han tomado la determinación de abrir una nueva delegación en Cataluña, “para ampliar horizontes” y aumentar la gama de producto, pues consideran clave la diversificación, pero alertan también de los impagados, “un tema muy preocupante a día de hoy”. Mencionan, del mismo modo, la guerra de precios en un mercado que no respeta nada, por ello es fundamental comprar bien.

La dirección de RS Turia intenta ser cautelosa de cara al futuro más inmediato, tratando de estar preparados para llegar al final de este ciclo, “que se está alargando ya demasiado”, y poder estar presentes cuando la tendencia cambie a positivo.