Ryme, Técnicas Reunidas de Automoción, durante la celebración en París del salón Equip Auto 2013, presentó a nivel internacional diferentes productos, entre los que destacan sus líneas Tándem y Monobloc.

El Tándem está compuesto por dos parejas de bancadas para la prueba de frenos y suspensión, una fija y otra móvil que se ajusta de manera automática a la batalla específica del vehículo que se desea probar.

El posicionamiento es muy preciso, gracias a un transductor resistivo que envía constantemente la posición de la bancada móvil a la electrónica de control y de gestión de la máquina.

Además, cuenta con un sistema neumático de retención del vehículo que confiere mayor estabilidad y, por tanto, mayor seguridad a la prueba de frenado.

Mediante esta revolucionaria línea de inspección y con una gestión adecuada del flujo de vehículos es posible reducir el tiempo de prueba en más de un 50%, y por consiguiente, aumentar la productividad de la línea de inspección en más de un 100%. Este ahorro de tiempo es consecuencia a la disminución del número de colocaciones del vehículo en las máquinas de pruebas.

Por su parte, Monobloc es la nueva línea completa Ryme, compuesta por un alineador al paso, y un bastidor monobloc que integra un frenómetro y un banco de suspensiones.

Los datos obtenidos se presentan claramente en una pantalla TFT LCD para una interpretación rápida de los resultados.

Muestra un funcionamiento automático y manual a través del mando a distancia, comenzando la prueba de manera automática o bien a través del mando a distancia por infrarrojos. Con él se accede también a los diferentes menús del programa de control.

Debido a su funcionamiento manual, el inspector es capaz de gestionar la máquina gracias al mando a distancia por infrarrojos. En su funcionamiento automático, la máquina detecta la presencia del vehículo.