En la actualidad, KYB emplea una nueva generación de inteligencia artificial (IA) para acelerar y mejorar la interpretación de la gran cantidad de información que recoge en las fases de desarrollo, pruebas y producción. Cuando hablamos de tecnología, resulta crucial recabar una gran cantidad de datos y transformarla en información que tenga significado técnico. Para hacerlo, KYB cuenta con el departamento de Transformación Digital, que está desarrollando una plataforma optimizada para recoger, analizar y visualizar grandes cantidades de datos de un modo ágil y sostenible. La inteligencia artificial forma el núcleo de esta nueva plataforma.

La IA no es una tecnología mágica que recibe los datos y da la información requerida. Su punto fuerte es la extracción eficiente y precisa de grandes cantidades de datos. La clave es introducir los inputs adecuados utilizando los conocimientos y la experiencia a largo plazo de KYB: comprender qué puntos requieren atención en el recorrido del amortiguador durante los cambios de dirección y en la comprensión y expansión del resorte durante la aceleración. A partir de estos puntos, se puede utilizar la IA para extraer información de los datos del “vehículo en giro” y del “agarre sobre superficies irregulares”.

Además, el equipo de KYB ha llevado a cabo experimentos con cerca de 600 combinaciones de aceite y otros componentes para recopilar una gran cantidad de datos, a los que hay que añadir la valoración de los ingenieros de pruebas. Se han preparado amortiguadores equipados con diferentes combinaciones de líquido hidráulico y piezas móviles adaptadas a los gustos y requerimientos de los diferentes conductores, evaluando sus prestaciones tanto físicamente como en conducción real. Estudiando las diferencias entre ambos análisis se puede determinar la relación existente entre ambos y los distintos factores que definen cada amortiguador.

Así, se ha establecido cómo las características friccionales influyen en las sensaciones al volante que percibe el conductor, lo que ha permitido desarrollar KYB Prosmooth. La fricción interna del amortiguador se controla a través partes móviles fabricadas con nuevos materiales, junto a una tecnología que permite ajustar el fluido hidráulico y sus aditivos. Como resultado, se obtiene un nivel ideal de confort de marcha y eficacia en curvas.

Esta combinación entre comportamiento, tracción y percepción del firme proviene del departamento KYB Motorsports, donde se desarrollan los amortiguadores para competición. La introducción de la tecnología de IA implica que podemos realizar más tests, recopilando y analizando más datos en menos tiempo y con mayor precisión, proporcionando a nuestros ingenieros las pistas para mejorar nuestros productos aun más.

El elevado número de vehículos tipo SUV y el auge de tendencias como la conducción autónoma o los vehículos eléctricos están empujando a los constructores a cambiar su punto de vista sobre los amortiguadores. Para muchos de ellos, el confort se está convirtiendo en prioritario. Además, la reducción de peso ya no es tan importante como lo solía ser, debido al la mayor eficiencia de las mecánicas y al elevado número de vehículos híbridos y eléctricos. En el caso de estos últimos, el volumen de espacio que ocupa la suspensión es un nuevo factor, a causa del tamaño y posición de las baterías. Este detalle ha llevado a KYB ha desarrollar junto a REE un sistema de suspensión integrado en la rueda.

Para los segmentos inferiores, anticipan la implementación de sistemas pasivos adicionales como el ADC (sistema de frecuencia dependiente) y detención hidráulica progresiva (PHC), como el desarrollado con PSA. Para los segmentos medios, la tendencia es el uso de sistemas de amortiguación variable en configuraciones simples (dos niveles de suspensión seleccionables manual o automáticamente). Para los segmentos superiores, los sistemas de suspensión inteligente como el KYB Intelligent Damping Control con tecnología de una o dos válvulas para los segmentos más altos, en combinación con sistemas de escaneo del firme, como sucede en los últimos desarrollos de KYB para marcas como Lexus, Toyota o PSA.

El siguiente paso es sin duda la suspensión activa, aunque la implantación masiva de esta tecnología no es inminente. Este tipo de suspensión proporciona varias funciones incluyendo el control de vibración, de posición para reducir la inclinación, control de dirección y altura de la carrocería para una mejor eficiencia aerodinámica.