La industria española del automóvil muestra una tendencia favorable, circunstancia que se aprecia en las numerosas inversiones - hasta ahora 3.500 millones de euros - que están llevando a cabo los fabricantes en nuestro país.

Así, mientras los sindicatos de Bélgica se preparan para el cierre de la fábrica de Ford en Genk y el despido de sus 4.400 empleados, la plantilla de sus colegas en Valencia se ha ampliado en 1.400 trabajadores para poner en marcha un turno nuevo, como paso previo para asumir los modelos de la planta belga.

En los últimos meses proliferan estos casos de deslocalizaciones o asignaciones de vehículos, en los que las 17 fábricas españolas ganan por goleada a sus homólogas del resto de Europa, hasta el punto de haber suscitado los elogios de la prensa internacional como ejemplo de vía de escape a la crisis, en palabras del 'Financial Times' (como ya publicó esta web).

Hasta el momento, las inversiones anunciadas por los fabricantes en España en los últimos meses suman 3.500 millones de euros, cifra que podría aumentar en unos 1.000 o 1.500 más en poco tiempo, tras la adjudicación de algunos modelos más por los que pugnan las factorías españolas, según las estimaciones de la asociación Anfac.