Los híbridos enchufables (PHEV) son el puente entre la electrificación total y los automóviles de combustión. Ofrecen lo mejor de los híbridos HEV y los eléctricos, y permiten disfrutar de todas las ventajas de un eléctrico en la gran mayoría de trayectos diarios, sin la necesidad de depender en exclusiva de un cargador ni de pensar en la autonomía. Esta tecnología se adapta perfectamente a las necesidades de los usuarios y al desarrollo actual tecnológico y de infraestructuras.

No es de extrañar que sus ventas en España crecieran un 213,8% en 2020, con un total de 23.301 unidades. Kia comercializó 2.194 híbridos enchufables el año pasado en nuestro país, con un 9,4% de cuota de mercado. La gama Kia de híbridos enchufables cuenta con cuatro modelos, el Ceed Tourer PHEV, XCeed PHEV, Niro PHEV y el nuevo Kia Sorento PHEV. Todos ellos ofrecen las grandes ventajas que presenta esta tecnología.

  1.  Sin emisiones locales en el día a día. Los híbridos enchufables ofrecen una autonomía 100% eléctrica que permite cubrir los recorridos diarios de la gran mayoría de los conductores españoles.
     
  2. Sin limitaciones para viajar. Permiten disfrutar de las ventajas de un coche eléctrico entre semana para los desplazamientos diarios y de las ventajas de un híbrido convencional para salidas de fin de semana y viajes en vacaciones. Cuando la batería se agota siguen quedando cientos de kilómetros de autonomía, con el motor de combustión y el eléctrico interactuando como en un híbrido autorrecargable.
     
  3. Disfrutar de la conducción eléctrica… y de la convencional. Los PHEV permiten disfrutar plenamente de la conducción puramente eléctrica durante muchos kilómetros y en todas las condiciones. Es una sensación que gusta a la gran mayoría de los conductores por la gran sensación de empuje, la fluidez con la que se transmite la potencia, la inmediatez de la respuesta al acelerador y la total ausencia de vibraciones o ruidos mecánicos. Por otro lado, también ofrecen el encanto de la conducción tradicional con un motor de combustión y cambio de marchas, eso sí, “vitaminado” con el aporte extra de empuje del motor eléctrico.
     
  4. Tiempos cortos de recarga. La batería de los híbridos enchufables tiene menos capacidad que la de los coches eléctricos, lo que se nota en su tamaño, peso y tiempo de recarga, que es muy inferior.
     
  5. Un menor coste de uso. Un híbrido enchufable permite un ahorro de coste energético respecto a un modelo de combustión o un híbrido. Eso sí, ese ahorro está directamente relacionado con la frecuencia con la que lo recarguemos enchufándolo a la red. En el mejor de los casos, con recorridos diarios en modo eléctrico y recargas frecuentes, se puede alcanzar el coste de uso de un eléctrico puro. Además, también hay algunas ventajas en el coste de mantenimiento, pues un PHEV consume menos discos y pastillas de freno por el sistema de frenada regenerativa; y el motor de combustión sufre un inferior desgaste por su menor utilización.
     
  6. Ayudas y beneficios fiscales. Los híbridos enchufables son susceptibles de recibir las ayudas a la compra establecidas en el Plan Moves. Además, disfrutan de la exención del pago del Impuesto de Matriculación, que este año se ha incrementado en muchos modelos por el nuevo protocolo de homologación WLTP. Los ayuntamientos también ofrecen bonificaciones para el Impuesto de Tracción Mecánica.
     
  7. Con todas las ventajas de la Etiqueta Cero. Los híbridos enchufables que pueden recorrer más de 40 kilómetros en modo eléctrico tienen derecho a la Etiqueta Cero de la DGT. Eso se traduce en una serie de ventajas, especialmente interesantes para aquellos que viven dentro o en la periferia de grandes ciudades. Por ejemplo, tienen un acceso ilimitado a todas las zonas de la ciudad y en cualquier momento, sin que les afecten los protocolos en episodios de alta contaminación. También pueden aparcar en zonas de estacionamiento regulado sin limitación de tiempo, utilizar los carriles de alta ocupación con un único ocupante y disfrutar de descuentos en algunos peajes.
     
  8. El confort en marcha que ofrecen los coches eléctricos también tiene su reflejo en los híbridos enchufables. Un empuje más suave y fluido, silencio y la ausencia de vibraciones en modo eléctrico, cambio automático, frenada regenerativa que permite conducir sin prácticamente tocar el pedal del freno, y una interacción entre el motor de combustión y los eléctricos tan sutil que apenas se siente, son algunas de las ventajas que ofrecen.
     
  9. Menos estrés. Un híbrido enchufable incita a realizar una conducción más relajada y eficiente por sus características de funcionamiento y por la mentalidad de sus usuarios. Los conductores de automóviles híbridos enchufables suelen ser más amables y tranquilos al volante.
     
  10. Sensaciones deportivas. A pesar de que los híbridos enchufables están destinados a lograr la mayor eficiencia posible, también permiten ofrecer sensaciones deportivas cuando ambos motores actúan a pleno rendimiento o elegimos un modo de conducción deportivo. La inmediatez de respuesta cuando pisamos el pedal del acelerador y su forma de empujar también inciden en este carácter.