Ya ha entrado el horario de invierno. ¿La finalidad? Supuestamente, ahorrar. Sin embargo, no solo no está demostrado que gastemos menos con este nuevo horario sino que, de hecho, existen otros inconvenientes relacionados que pueden afectarnos directamente, tal y como asegura el comparador de seguros de coche Acierto.com.

Y es que disponer de menos horas de luz supondrá que los conductores tengan que circular más tiempo de noche, con todo lo que ello supone. Así pues, la visibilidad será peor en las carreteras españolas, lo que aumenta el riesgo de tener un accidente de tráfico. Así lo indica el Instituto de Investigación de Seguridad Vial de los Países Bajos, que asegura que no haber visto al otro vehículo, o haberlo visto demasiado tarde, desempeña un papel clave en el 50% de los accidentes de tráfico registrados durante el día, porcentaje que se eleva al 80% cuando el accidente ocurre en una intersección. Como se ha comentado, la falta de visibilidad aumenta exponencialmente los riesgos de sufrir accidentes en la carretera. A esto habría que sumar las inclemencias meteorológicas (lluvia, niebla o nieve) que dificultan la conducción y la visión, por lo que en días de inestabilidad el peligro crece.

No obstante, existen medidas que pueden reducir los efectos negativos del cambio de hora, como circular con las luces de cruce encendidas. Diversos estudios certifican que si todos los vehículos circularan con ellas encendidas (o las luces de conducción diurna, en su defecto) se podrían reducir un 10% los fallecidos en accidentes de tráfico. En este contexto, hay que recordar que los vehículos que circulan con estos faros encendidos son percibidos a una distancia de 240 metros, mientras que si no lo están el espacio se reduce hasta alcanzar menos de la mitad. También hay que tener en cuenta el color de la carrocería los vehículos, pues un coche de color claro se verá mejor que uno oscuro al ser iluminado por los faros. De hecho, un automóvil oscuro se ve hasta 170 metros antes con las luces puestas que sin ellas.

Pero hay efectos del cambio de hora que influyen directamente en la salud de los conductores. Lo cierto es que retrasar la hora afecta, para empezar, a nuestro reloj interno. Descansamos menos, confiando que esa hora de más de sábado a domingo la aprovecharemos mejor. Pero nada más lejos de la realidad: al producirse en fin de semana, muchos aprovechan para alargar la noche, ya sea en casa o fuera, y prolongan los efectos negativos del domingo. Sin duda el descanso es el aspecto que más hay que cuidar, tal y como apuntan los expertos, pues habría que darle mayor importancia a los buenos hábitos como dormir entre 7 y 8 horas, hacer deporte para mantenernos en forma y regular nuestra energía, así como llevar a cabo una dieta saludable y equilibrada alejada de los excesos

Además, toda vez que nos metemos de lleno en este nuevo horario, comenzamos a notar drásticamente sus efectos en nuestro propio ánimo. Y es que, ir a trabajar cuando aún es de noche y volver a casa cuando se acaba de poner el sol, produce situaciones de estrés a muchas personas que apenas ven la luz del sol entre semana. Según la Dirección General de Tráfico, este es un problema grave y cada vez más frecuente, cuyas consecuencias pueden derivar en patologías crónicas y aumentar el riesgo de accidente de tráfico.

Asimismo, el comparador de seguros de coche Acierto.com aconseja llevar a cabo una puesta a punto de nuestro coche enfocada a una conducción más segura. Por ejemplo, el mantenimiento de los neumáticos, cuyo dibujo deberíamos revisar con regularidad, será crucial. Probar el nivel de los frenos para calcular cuánto tiempo nos llevará parar en caso de lluvia es una precaución muy útil también.

Ya en la carretera y como regla general, debemos ser más prudentes, aumentando la distancia de seguridad con el vehículo que nos precede. La distancia de frenado aumenta hasta un 40% con lluvia. Todo con el objetivo de evitar percances en la carretera.