El presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam), Juan Antonio Sánchez Torres, indicó que las pequeñas y medianas empresas de la distribución y reparación de vehículos rozarán antes de finales de año el 'breakeven', cuando hace apenas doce meses seis de cada diez estaba en situación de pérdidas.

Sánchez Torres aseguró que después de seis años de larga crisis, las pymes de la venta y posventa están preparadas en la parrilla de salida para tomar posiciones en cuanto la curva de la economía comience a remontar, previsiblemente a partir del segundo o tercer trimestre de 2014.

Agregó que, al igual que el sector automoción fue de los primeros en tomar medidas frente a la coyuntura - con duros ajustes en su volumen de empresas y plantillas -, también será de los primeros en advertir los síntomas de la recuperación. De hecho, en lo que llevamos del mes de noviembre las matriculaciones crecieron un 41,1%, con unos incrementos que no se recordaban desde hacía prácticamente tres años.

Ahora bien, Sánchez Torres hizo un llamamiento a la prudencia y recordó que desde el estallido de la crisis, en 2007, se han perdido más de 3.500 pymes y cerca de 50.000 empleos en este sector, por lo que las empresas de la distribución que han conseguido capear el temporal están debilitadas financieramente, aunque operativamente mejor preparadas para afrontar la recuperación a partir del próximo año.

El dirigente precisó entonces, que si bien se están resolviendo muchos aspectos de la macroeconomía - esenciales para garantizar el crecimiento en el corto plazo -, su traducción en "la calle" no es inmediata, sino que existe un cierto decalaje hasta llegar a la economía real de aquellas familias aquejadas de falta de renta y financiación.

Sánchez Torres reconoció el papel esencial, efectivo y oportuno de los sucesivos planes de ayudas en este despegue, en referencia a las distintas ediciones del Pive y Pima Aire, que han impedido el desplome absoluto del mercado.

Sin incentivos a la compra, las ventas hubieran cerrado el pasado año en unas 600.000 unidades y en apenas 670.000 en este año 2013. En cambio, las previsiones para el presente ejercicio apuntan a un volumen de matriculaciones en torno a las 720.000.

En opinión de Ganvam, estas cifras evidencian la necesidad de articular un plan de incentivos con carácter indefinido hasta que la salida de la crisis sea una realidad y los primeros síntomas de recuperación comiencen a trasladarse al consumo de las familias.