En 1988, NGK Spark Plug Europe comenzó a suministrar a Alfa Romeo como proveedor de equipo original. En los 25 años que siguieron a esta cooperación inicial, NGK se estableció como el proveedor de bujías más importante del fabricante italiano.

En la década de 1980, NGK Spark Plug Europe y Alfa Romeo iniciaron su primer proyecto conjunto: NGK fue comisionado para crear un prototipo de bujía para los nuevos modelos Alfa Romeo. Sólo un año más tarde, las bujías NGK se estrenaron bajo el capó del Alfa Romeo 33, que fue impulsado por la segunda generación del motor bóxer 1.7 16V.
Para este motor, Alfa Romeo había definido un objetivo ambicioso: las bujías debían asegurar un encendido perfecto en al menos 100.000 kilómetros. En aquel momento, una distancia más que elevada. Para cumplir con ello, NGK desarrolló la bujía PFR6B: una bujía con un diámetro de rosca de sólo 14 mm, y punta de platino soldado a láser en la parte superior del electrodo central.
A raíz del gran éxito, Alfa Romeo también instaló la bujía PFR6B en su motor V6 y extendió la colaboración con NGK, llevando a otro hito en la década de 1990: como el nuevo motor Twin Spark de 16V necesita bujía que resistiese también 100.000 km y NGK era el único proveedor capaz de cumplir estas exigencias técnicas estrictas, Alfa Romeo eligió nuevamente a NGK como proveedor exclusivo de equipos originales. El motor incluía la bujía de doble platino PMR7A.
En la actualidad, los coches de Alfa Romeo montan bujías y calentadores NGK y sondas lambda NTK y NGK se ha convertido en el proveedor más importante del fabricante de automóviles tanto para la gama de gasolina como la gama diesel.