Liqui Moly, especialista alemán en aceites y aditivos de motor, redobla su apoyo al comercio y a los talleres en España con el objetivo de unificar la distribución en la Península Ibérica.

Así pues, un equipo de servicio externo propio asesorará al comercio mayorista para estimular las ventas de sus productos. “Este apoyo aportará al comercio notables ventas adicionales”, expone Matthias Bleicher, director gerente de Liqui Moly Iberia, para quien “muy pocos pueden ofrecer este servicio”.

El servicio incluye impartir cursos para talleres, asesorar al comercio en gamas de productos, realizar actividades de comercialización, celebrar eventos para clientes y mucho más. Sin olvidar que, con este apoyo, la marca se hace más atractiva para el comercio, que ya se está frotando las manos ante las ventas adicionales casi automáticas que se avecinan.

De este modo, Liqui Moly se vende exclusivamente al comercio mayorista y no al cliente final. “Para nosotros el comercio mayorista es un socio en igualdad de condiciones con el que queremos crecer”, asegura Bleicher.

Si hasta la fecha los clientes recibían el asesoramiento desde Alemania, a partir de ahora esta labor se desarrollará desde la sede Liqui Moly Iberia en Portugal.

Portugal, recordemos, es uno de los pocos países en los que Liqui Moly ha fundado una filial y donde no trabaja con importadores independientes. “De esta manera podemos reaccionar ágilmente frente a las necesidades del mercado español”, explica Bleicher.

“Este modelo de ventas nos ha dado excelentes resultados en el pasado y estamos seguros de que el crecimiento del volumen de ventas con nuestros clientes españoles será idéntico”, concluye el dirigente.