Arval ha presentado el libro blanco sobre el diésel: “Despejando dudas acerca del diésel. Un vistazo a su futuro: enfoque y soluciones”, en el transcurso de un acto en Madrid en el que han participado Javier Castaño, consejero técnico en el Grupo Político en Ayuntamiento de Madrid; Jesús Casanova Kindelán, catedrático de motores térmicos de la UPM; Blas Vives, secretario general de Faconauto; y Manuel Orejas, director de Marketing y Business Developement de Arval.

“Las empresas tiene muchas dudas, pero no creemos en una muerte súbita del diésel”, aseguraba Manuel Orejas. “Creemos que habrá una disminución progresiva de su tasa de mercado. Eso sí, somos el país de la UE que, en porcentaje, más ha reducido su exposición al diésel, bajando 8,2 puntos hasta el 48%. En empresas la tasa sigue alta, en torno a un 76%”.

De cara al futuro, Orejas asegura que “el diésel seguirá siendo decisivo para alcanzar los niveles de CO2. La gasolina está ganando la tasa de mercado que pierde el diésel y creemos que irá creciendo mucho la hibridación, que irá subiendo desde el 3,5% actual. El eléctrico seguirá aumentando prestaciones e infraestructuras, e irá creciendo poco a poco. El 66% de las ventas de eléctricos son de empresa. La evolución hacia el eléctrico es imparable, pero la desaparición del diésel será un proceso largo”.

Por su parte, Javier Castaño destacó que “la contaminación figura entre las tres primeras preocupaciones de los ciudadanos, junto al paro y la limpieza de las calles”. También es un problema legal, “porque desde 2010 Madrid incumple normativa de calidad de aire y se enfrenta a sanciones de la UE”. Según el representante del Ayuntamiento, el nuevo plan de calidad de aire de Madrid recoge restricciones según la tecnología del vehículo, por ejemplo, en 2025 los diésel Euro3 y gasolina Euro 2 no podrán circular en Madrid, y a partir de 2020 no podrán aparcar en zonas SER fuera del barrio de residencia del dueño. “También contempla la creación de un área central de cero emisiones, contorno del distrito centro, que se pondrá en funcionamiento en junio de 2018. A esa zona sólo podrán acceder residentes, autorizados por residentes, cero emisiones y vehículos de carga y descarga en unas horas determinadas”.

El catedrático Jesús Casanova Kindelán confesó que “hemos realizado ensayos con nueve coches y nos hemos encontrado desde valores 15 veces superiores a la norma y a otros que sí la cumplían”. Y habló del nuevo ciclo de homologación WLTC, “que es más agresivo y diferencia el tipo y potencia del coche”. Además, Casanova aseguró que “el diésel tiene futuro desde el punto de vista técnico. Sus problemas tienen solución tecnológica y creo que sólo desaparecerá en los coches pequeños, por la repercusión del coste del motor en el coche y por el tamaño necesario para instalar sistemas”.

Por último, Blas Vives destacó los esfuerzos de la industria del automóvil por reducir las emisiones. “En 2016 se sellaron en el sector más de 8.000 patentes, el 40% vinculadas a la reducción de emisiones. 90.000 millones de euros en patentes”. El secretario general de Faconauto abogó por políticas que favorezcan “la retirada de la circulación de los vehículos antiguos, que son más contaminantes”, y declaró que “no se puede imputar al automóvil ser el emisor exclusivo de contaminación, hay otros emisores, como las calefacción”.