QEV Tech diseña, construye y homologa vehículos eléctricos, al mismo tiempo que compite. Se encarga de la gestión de equipos de carreras, de proveer servicios de electromovilidad, de desarrollar desde cero vehículos cien por cien eléctricos (desde el boceto hasta la homologación) y de la fabricación de kits para electrificar vehículos de combustión, entre otros proyectos. Todo ello junto con un programa de formación de ingenieros y técnicos expertos en automoción eléctrica y competición.

El medio de transporte más utilizado en Filipinas es el Jeepney, un pequeño autobús de pasajeros que se ha convertido en todo un símbolo de este país asiático. Llamativo por sus extravagantes y sorprendentes decoraciones, este automóvil -originalmente basado en un Jeep Willys- equipa en su interior una mecánica primitiva que recorre a diario no menos de 100 km, consumiendo aproximadamente 20 litros de diésel y emitiendo miles de toneladas de CO2 a la atmósfera. Solo en la capital de Filipinas, Manila, hay 70.000 Jeepneys en circulación y se calcula que son más de 300.000 en todo el país.

ejeepney EQV

Como solución a este problema ambiental, QEV Tech ha diseñado y desarrollado en su sede de Barcelona un kit (llamado Astrokit) para convertir los Jeepney en autobuses cien por cien eléctricos. Este sistema sustituye el motor de combustión convencional por uno eléctrico, e incluye caja de cambios, inversor sistema de refrigeración, baterías, electrónica y todos los componentes necesarios para convertirlo en un vehículo totalmente funcional.

El kit puede ser montado en varios tipos de minibús e incluso se puede fabricar uno desde cero con él. Actualmente se encuentra en fase de desarrollo un kit para autobuses de mayores dimensiones. Tras el éxito conseguido en Filipinas, el proyecto podría extenderse a otros países con formas de movilidad similares. Es el concepto “Racing to Road”.

Por otro lado, QEV Tech informa de que Hispano Suiza ha regresado a la industria automóvil con un nuevo vehículo, 100% eléctrico, que ha sido diseñado, desarrollado y fabricado por la empresa en Barcelona. Se trata de un automóvil creado bajo la batuta de Francesc Arenas, director de diseño de QEV Tech, que está inspirado en el Hispano Suiza Dubonnet Xenia de 1938.

El modelo, de 1.019 CV de potencia, está fabricado sobre un monocasco de fibra de carbono súper rígido y está propulsado por dos motores síncronos de magnetización permanente de 375 kW, uno para cada rueda trasera. El paquete de baterías, compuesto por 700 celdas, ha sido diseñado y fabricado por QEV Tech, e incluye un sistema completo de control de temperatura para asegurar que las celdas puedan funcionar de manera óptima. El sistema de control de batería asegura un rendimiento estable de carga y descarga, y proporciona las estrategias de seguridad necesarias para una arquitectura de 750 V.

El vehículo alcanza los 100 km/h en menos de tres segundos y su velocidad máxima está limitada a 250 km/h. Se fabricarán un total de 19 unidades, todas ellas en la sede de QEV Tech en Montmeló.