Si hace unos meses era la gama Cassida la que actualizaba la imagen de sus productos, ahora es el turno de las otras marcas de Fuchs que, con el fin de adaptar su catálogo a la imagen corporativa del Grupo, han apostado por la renovación estética de sus productos. Este cambio, que pretende reforzar la identidad corporativa, responde sólo a modificaciones estéticas, ya que tanto el modelo antiguo como el nuevo cumplen con todos los requisitos normativos.

A diferencia del anterior color azul o en combinación azul-blanco-rojo, ahora el diseño de los nuevos bidones simplificados de Fuchs es más sencillo basado en una franja blanca en el centro y cuatro logos en color azul impresos sobre ella. Esto aporta, a su vez, un impacto visual mayor y modernizado.

Entre las principales ventajas de estos nuevos modelos se encuentran un mayor peso en tara, lo que implica una mejora en las condiciones de almacenamiento, ya que son más resistentes y toleran mejor los golpes propios de las operaciones de transporte y almacenaje; y facilidad de identificación, con un único diseño, más fácil de identificar por clientes y prospectos. Los cambios en el diseño de las etiquetas también facilita rápidamente la identificación de los productos Fuchs, así como la lectura y comprensión de la información relativa a su uso.

Durante un intervalo de tiempo, ambos modelos de etiquetado y envasado convivirán en el mercado, por lo que los clientes podrán recibir pedidos con productos etiquetados con el antiguo diseño hasta el fin de su stock. Según la compañía, esto no afectará a la calidad de los productos ni al cumplimiento de las normativas relacionadas con el etiquetado y envasado.