La planta Johnson Controls de Burgos ha sido distinguida como ‘Empresa del año 2.010' por la Federación del Metal de la provincia burgalesa, preciado galardón que se entrega anualmente desde 1.999 a empresas especialmente exitosas de la zona. La firma americana recibe por primera vez este reconocimiento “por su excelente evolución” en el segmento de la batería.

  

 

Los propios clientes han destacado ya en diferentes ocasiones los servicios de Johnson Controls en Burgos, pues anteriormente habían obtenido el premio ‘Proveedor del Año' de General Motors y el ‘World Excellence Award' de Ford.

 

El director de la planta, José Manuel Domingo, y sus 290 empleados se enorgullecen del galardón otorgado por parte de la Federación del Metal de Burgos, pues muestra el trabajo de la empresa más allá de la automoción. “Estamos muy satisfechos de haber recibido este reconocimiento por nuestros esfuerzos continuos para alcanzar un crecimiento sostenible y calidad de producto”, expresó el máximo dirigente de la fábrica, antes de mencionar asimismo su “futuro prometedor”.

De hecho, Johnson Controls ha aumentado recientemente su capacidad de producción (24 horas por jornada, siete días a la semana) y ha ampliado el almacén existente para satisfacer la “demanda cada vez mayor de baterías de calidad de clientes internacionales de renombre”.

La firma cubre esta demanda creciente de baterías invirtiendo en maquinaria de producción en Burgos. “Con la ampliación de nuestras capacidades, podremos servir más rápido y mejor a nuestros clientes”, anunció Domingo. Recordemos que desde su fundación, en 1.974, su volumen de producción ha crecido de forma continuada, superando los 65 millones de baterías fabricadas.

 

La protección medioambiental, clave

 

Por otra parte, a partir del próximo año Johnson Controls iniciará la producción de baterías con la función de arranque y parada (Start-Stop). La compañía contribuye de forma decisiva a la protección medioambiental, debido a que estas baterías permiten ahorrar hasta un 5 % de combustible y reduce las emisiones contaminantes.

Tratar el medio ambiente de un modo correcto y sostenible resulta esencial en la filosofía empresarial de Johnson Controls, para quien no sólo es extremadamente importante que el producto fabricado contribuya a la protección de la naturaleza, sino que también el proceso de producción sea respetuoso en ese sentido. “Desde su fundación, la empresa ha llevado a cabo exhaustivas medidas de protección ambiental y continuará haciéndolo en el futuro en su moderna planta de Burgos”, nos aseguraron sus dirigentes.

 

Una planta con historia

 

Los orígenes de la fábrica se remontan a 1.974, cuando Varta construyó una planta en un nuevo polígono de Burgos y traspasó a ella la producción adquirida a Internasa en Ordizia (Guipúzcoa) diez años antes. En 2.002 Varta se adhiere a Johnson Controls.

Ya por entonces, y también en la actualidad, se empleaba la tecnología más innovadora, lo que se refleja en la alta calidad y larga vida útil de las baterías. La planta produce para fabricantes de automóviles, para repuestos de estos mismos constructores y para el mercado de reposición. Exportan a toda Europa, sobre todo a Francia y Alemania.

De la misma forma, Johnson Controls cuenta con los certificados internacionales de calidad y medioambientales, “con lo que su venta a otros países está acreditada”, manteniendo una posición competitiva dentro del grupo.

 

125 años de Johnson Controls

En el seno de Johnson Controls, la promoción de los empleados y la integridad dentro de la empresa sientan “las bases de una forma de trabajar innovadora, sostenible y específica para cada cliente”, valores fundamentales en su éxito actual.

Aunque debemos retroceder más de 125 años para encontrar los orígenes de la empresa, cuando el profesor Warren Johnson inventó en Estados Unidos el termostato para casas y lo patentó. Era 1.883, el punto de partida para la fundación de “The Johnson Electric Service Company” dos años más tarde.

A nivel comercial, poco a poco se fueron ampliando los equipamientos eléctricos para automóviles, incluyendo la incorporación de baterías en 1.978. Determinante en el buen devenir del grupo fueron también las adquisiciones de Hoppecke, Varta y Optima.

A día de hoy, Johnson Controls, con 130.000 empleados en todo el mundo, dispone de tres unidades de negocio: Automotive Experience (interiores de automóviles), Building Efficiency (gestión de edificios) y Power Solutions (baterías).