Si en España se generan al año más de 300.000 toneladas de neumáticos fuera de uso (NFU), Insa Turbo es capaz de tratar más del 17%, evitando una gran parte del impacto medioambiental que este material genera si no es tratado y reutilizado.

Los neumáticos fuera de uso son residuos que, si no son tratados, tardarían más de 1.000 años en desaparecer. Con una correcta gestión se pueden fabricar neumáticos renovados de altas prestaciones o material reciclado para construir pavimentos de parques infantiles, campos de fútbol o pistas deportivas.

Insa Turbo recibe al año más de 50.000 toneladas de NFU, que se transforman en neumáticos premium gracias a un proceso de renovado que consiste en eliminar el flanco y la banda de rodadura antigua en aquellos neumáticos que se califican como aptos tras un exhaustivo proceso de inspección, para a continuación fabricar un neumático completamente renovado. Se trata de un proceso que contribuye a la economía circular, que genera beneficios sociales y ambientales al crear empleo, reducir el impacto medioambiental de la fabricación de un neumático desde cero, y así evitar la sobreexplotación de los recursos naturales.

Desde la empresa señalan que “nuestro proceso de fabricación permite generar distintos compuestos para diferentes modelos de neumáticos, siempre reutilizando las carcasas de neumáticos de primeras marcas y generando un producto de altas prestaciones para vehículos de todo tipo”.

Insa Turbo tiene capacidad para fabricar 3.000 unidades de neumáticos renovados diarias, lo que le ofrece al año un potencial de 500.000 neumáticos reintroducidos al mercado

La actividad de Industrias del Neumático, empresa a la que pertenece Insa Turbo, no es sólo fabricar neumáticos renovados Insa Turbo, sino que tiene otras vertientes para reciclar los neumáticos fuera de uso no aptos para el renovado. Ese material se recicla y se transforma en granza que se comercializa bajo la marca Solodegoma y que se destina a la construcción de pavimentos de parques infantiles, pistas deportivas o como relleno del césped artificial, entre otros usos.

Se estima que un neumático renovado reduce el consumo de recursos naturales en un 70%, el de agua en un 19%, evita la emisión de CO2 en un 24% y minimiza los impactos en la tierra y los suelos fértiles empleados en el cultivo de caucho natural en un 29%. En cambio, un neumático que no es tratado a través de un servicio integral de gestión tarda más de 1.000 años en degradarse, cuando hoy existe sistemas tecnológicos e industriales para reintroducirlo en los circuitos del mercado.

“Hemos calculado que los últimos 25 años de actividad de Insa Turbo, ofreciendo una segunda vida a los neumáticos fuera de uso, ha supuesto para el planeta una reducción en las emisiones de CO2 de 7 millones de toneladas y el ahorro de más de 18 millones de barriles de petróleo”, indican desde la empresa, que también genera su propia energía gracias a una planta de biogeneración de energía mediante biomasa, integrada en su factoría situada en Aspe (Alicante), que utiliza restos de podas y residuos vegetales y supone un 40% de ahorro respecto al combustible sólido alternativo.