Siguiendo con la temática de reprogramar la centralita del vehículo, esta semana Lizartronics cuenta cuáles son los diferentes procesos que se pueden llevar a cabo para hacerlo.
Existen varias opciones para reprogramar la centralita del vehículo, que varían tanto en calidad como en precio (y por tanto, cada una con sus ventajas e inconvenientes).

 

Centralita adicional. En este caso, la centralita se puentea directamente con el cableado original del vehículo. En la opinión de Lizartronics, es la menos aconsejable, ya que se trata de una unidad que falsea los datos al calculador de la inyección.

Los primeros sistemas solían dar algunos errores a la centralita, poco a poco se ha ido mejorando, aunque no aumentan demasiado las características del motor.
Como ventaja, destacan que es de fácil instalación, no precisa modificación alguna y puede apagarse o encenderse a la voluntad.

Reprogramación mediante chip. Este proceso consiste en el desmontaje de la centralita, se elimina la soldadura del chip, y en su lugar se coloca un zócalo (stándar o especial). Posteriormente se procede a la lectura de la información de serie del chip y se elabora un nuevo soft para programar en un chip virgen.

En función del zócalo, se puede montar un sistema que lleve dos chips y desde el interior cambiar de chip sin detener el vehículo, o la opción más aconsejable, colocar el chip reprogramado en un zócalo estándar para que se pueda cambiar cuando se desee.

Reprogramación por BDM. Ésta es, en opinión de Lizartronics, la opción más recomendable. La repro se hace por un puerto especial en el interior de la ECU. Procedemos entonces a la lectura de la cartografía original del vehículo y se elabora un nuevo software partiendo de la cartografía de serie. A continuación se reprograma la ecu del vehículo.