El desarrollo de la conducción automatizada es un puzzle de muchas piezas. Junto al proveedor holandés de mapas y servicios de tráfico TomTom (TOM2), Bosch está cada vez más cerca de lograr una imagen más completa.

Estas dos compañías han llegado a un acuerdo para colaborar en el área de los mapas para una conducción altamente automatizada. Según esta alianza, TomTom diseñará los mapas, mientras que Bosch, basándose en sus trabajos de ingeniería de sistemas, definirá las especificaciones que estos mapas deben cumplir.

 

Actualmente, los mapas ya están siendo utilizados en los coches automatizados que Bosch está probando en algunas carreteras públicas de Alemania (A81) y en Estados Unidos (I280).

Dirk Hoheisel, miembro del Consejo de Administración de Bosch, comenta sobre esta aventura que únicamente con mapas precisos la conducción automatizada en autopistas será posible, a partir de 2020.

Por su parte, Jan Maarten de Vries, Vice President Automotive de TomTom, añade que para finales de 2015 quieren tener nuevos mapas precisos que facilite la conducción automatizada en todas las autopistas y autovías de Alemania. Posteriormente, la cobertura de carreteras se extenderá al resto de Europa y Norteamérica.

Los mapas para la conducción automatizada y los utilizados en los actuales sistemas de navegación se diferencian fundamentalmente en dos aspectos. Primero, la precisión es significativamente más alta, llegando hasta un ajuste de decímetros. Segundo, el material cartográfico para la conducción automatizada lleva múltiples capas.

La base tradicional de la capa de navegación se utiliza para calcular rutas desde un punto A a un punto B, incluyendo la secuencia de carreteras que serán recorridas. La capa de localización utiliza un novedoso concepto de posicionamiento que ofrece datos de mapas muy precisos, que el vehículo automatizado utiliza para calcular con exactitud su posición dentro de un carril. Para hacer esto, el coche compara su entorno percibido con la información correspondiente en la capa de localización.

El coche, de esta forma, puede definir su posición relativa en la carretera y sus alrededores. Sobre la capa de localización, la de planificación contiene no sólo atributos como tipos de separador de carriles, señales de tráfico, límites de velocidad, etc... sino también información en 3D sobre la geometría de la carretera, incluyendo curvas y pendientes. Con la ayuda de esta detallada información del carril, el coche automatizado puede decidir cosas, como cuándo y cómo cambiar de carril.

En la conducción automatizada, la seguridad y el confort dependen de que el material cartográfico esté actualizado. Por ejemplo, la información actualizada sobre los límites de velocidad tiene que estar disponible al instante. Sólo así los coches pueden elegir la mejor estrategia proactiva de conducción.