Ganvam vuelve a tener un presidente que apuesta por el consenso. Tras el impasse de Lorenzo Vidal de la Peña, el nuevo presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios apuesta por defender al sector ante las administraciones, en aspectos como la puesta en marcha de un plan estructural de incentivo al achatarramiento no vinculado a los Presupuestos que impulse el cambio de un vehículo de más de diez años por uno nuevo o usado de hasta tres años, respetando la neutralidad tecnológica y siguiendo el ejemplo de programas renove como los desarrollados en País Vasco o más recientemente en Galicia.

Asimismo, Palacios ha abogado por poner en marcha un órgano regulador externo que elimine arbitrariedades y vele por el equilibrio de las relaciones entre fabricantes y distribución, en un momento en el que las redes se ven obligadas a realizar un importante esfuerzo inversor para adaptarse al entorno digital y la venta online.

En este sentido, defendió la necesidad de revisar las relaciones contractuales entre las marcas y sus redes para no comprometer el futuro de las pymes de automoción, siendo necesaria una participación equitativa del distribuidor en las ventas online. “Si el fabricante tiene previsto asumir parte del volumen de ventas, deberá redefinir los objetivos y las exigencias de inversión que impone a sus redes” afirmó. Con un marco regulador adaptado a las nuevas reglas de juego, capaz de proporcionar seguridad jurídica a las inversiones, se contribuirá a impulsar la rentabilidad de las redes de distribución. 

Para la patronal de la distribución, liberar la demanda retenida de los particulares y evitar la caída libre del mercado, que previsiblemente cerrará el año con un descenso superior al 3%, pasa por un ejercicio de responsabilidad por parte de la Administración, que debe despejar las incertidumbres creadas de un tiempo a esta parte en torno a la continuidad de los motores de combustión tradicional, especialmente el diesel.

Además, para Ganvam, los planes de incentivo deben completarse con la puesta en marcha de una nueva fiscalidad del automóvil, que grave el uso y no la compra, suprimiendo el Impuesto de Matriculación y reorientando el Impuesto de Circulación para que se base en las emisiones en lugar de en la cilindrada y la potencia. Al vincularlo al CO2 y a la normativa Euro, con independencia de la tecnología que lo propulse, se asociará a la antigüedad del coche y por tanto, se establece un sistema justo de discriminación por su potencial contaminante, ya que la Euro regula también las emisiones de NOx, azufre, partículas e hidrocarburos.

Según el presidente de Ganvam, Raúl Palacios, “hay que ser muy didácticos e incidir muy especialmente en que quien contamina no es el diesel sino el coche antiguo. Quien contamina no es el coche que sale del concesionario sino el que lleva más de una década rodando. Este objetivo junto con el apoyo firme y expreso a las redes de distribución son dos puntos de máxima prioridad que deben guiar la hoja de ruta del sector en el Consejo Estratégico de Automoción”.

En lo referente a la posventa, el presidente de Ganvam ha señalado que ya ha mantenido un primer contacto con otras asociaciones de talleres, y que una de las prioridades para trabajar es la propiedad de los datos del coche conectado, “ya que de la propiedad de esos datos dependerá el futuro de la posventa".