La demanda de reciclaje se elevará en 2040 a casi 100.000 toneladas de baterías con la expansión del vehículo eléctrico, según el estudio "Baterías sobre ruedas: riesgos y oportunidades en torno a los coches eléctricos", encargado por Enel, Iberdrola, Renault-Nissan y Transport & Environment, y presentado en la patronal eléctrica Aelec.

En el año 2050, Europa tendrá una capacidad de almacenamiento en baterías de vehículos eléctricos de 8,7 teravatios hora (TWh), cantidad similar a la electricidad que, actualmente, se consume en un día en la Unión Europea, según el estudio, que prevé que esa capacidad sea de 0,7 TWh en 2030 y de 4 TWh en 2040, informa Eldiario.es.

En 2025, sólo el 10 % de los vehículos que se vendan en Europa será de bajas y cero emisiones, cifra que aumentará hasta alcanzar el 25% en 2030, cuando todavía un 85% de coches seguirá siendo de combustión interna. En 2050, los vehículos eléctricos representará en 71% del parque.

El crecimiento de los vehículos eléctricos tendrá repercusiones en la reutilización y reciclaje de baterías, según los coches vayan alcanzando el final de su vida útil, que el estudio cree que será similar a la del vehículo convencional.

En 2030, los 17,5 millones de vehículos eléctricos que circularán en Europa serán relativamente nuevos y ese año se retirarán alrededor de 125.000, de los que se reutilizarán cerca de 105.000 baterías, que se sumarán a las aproximadamente 250.000 que ya habrán entrado en su "segunda vida útil" con anterioridad a 2030.

Al final de su vida útil, las baterías de coches pueden conservar cerca de un 70% de su capacidad. Según el informe, el 100% pueden ser reutilizadas en el caso de baterías de menos de diez años, entre 16 y 20 años un 60% tienen que ser recicladas, y un 40% se puede reutilizar, mientras que, a partir de los 20 años, no se contempla la posibilidad de reutilizarlas.

La forma en que se recargan los vehículos eléctricos determinará si la recarga de coches eléctricos supone un coste o un beneficio para el sistema, refleja el estudio, que considera que la carga inteligente podría proporcionar un beneficio neto para el sistema. Element Energy indica que la carga eléctrica permitiría ahorrar dinero en la construcción y operación de nuevas centrales eléctricas, así como en el refuerzo y extensión de la red eléctrica para atender picos de demanda.

Element Energy, que analiza diferentes escenarios, señala que en el mejor el beneficio neto por esos ahorros se podría cifrar entre 500 y 1.300 millones de euros por año, dependiendo del país. El informe recuerda que la Comisión Europea revisará su directiva sobre baterías en 2020 y Element Energy recomienda que en ella se introduzca una categoría para las baterías de ion-litio.