Las visitas al taller son cada vez más frecuentes debido a que los usuarios deciden arreglar sus vehículos antes de comprar uno nuevo. Por ello, es tan importante que los consumidores conozcan sus derechos cuando acuden a los talleres de reparación y hacen uso de sus servicios.

Desconocer aspectos básicos como la garantía de la reparación o qué debe contener la factura puede suponer un problema cuando dejamos el coche en manos del especialista.

En Andalucía, la normativa que afecta a este tipo de establecimientos es el Decreto 9/2003, de 28 de enero, por el que se regula la actividad industrial y la prestación de servicios en los talleres de vehículos.

El presupuesto previo es un documento que tiene una vigencia mínima de doce días desde la realización del mismo. Contiene el desglose detallado de las operaciones que se van a realizar y el coste de éstas, así como las piezas, mano de obra e impuestos.

Este documento no es de petición obligatoria. En caso de que optes por solicitarlo, y sobre todo si el vehículo cuenta con garantía, el presupuesto debe recoger todos los posibles desperfectos que presente tu automóvil en el momento de realizar el diagnóstico en el taller, de cara a una posible reclamación en caso de no realizarse la reparación adecuadamente.

Dicho presupuesto, que con carácter general es gratuito, no significa que el usuario deba aceptarlo, aunque sí deberá abonar su elaboración, cuando éste no proceda a realizar la reparación en el taller que le elabore dicho documento.

El resguardo de depósito es el documento obligatorio que debe exigirse a la hora de entregar el vehículo, porque demuestra que el usuario lo ha dejado en el taller para la reparación de determinados defectos en el mismo. Por tanto, debe contener con carácter general, la razón social del establecimiento, la identificación del vehículo, el tiempo aproximado de la reparación y los costes de la custodia del vehículo en caso de que no se proceda a su retirada en tiempo. Y además, se incluirán en este resguardo todos los fallos y desperfectos que tenga el vehículo, por mínimos que sean, para constatar por escrito las averías o desperfectos que tiene al dejarlo en el taller.

Ésta y otras muchas preguntas tienen respuesta en el artículo de Facua que les adjuntamos, de recomendable lectura.