A nivel individual, FEVA ha galardonado a los miembros de la Comisión de Educación y Cultura del Congreso de los Diputados que aprobó la proposición no de Ley que instaba al Gobierno que se facilitara la circulación de los vehículos históricos y que se protegieran y tutelaran los automóviles de interés histórico, de acuerdo con las previsiones de la Ley de Patrimonio Histórico Español y que redactaron el Reglamento de Vehículos Históricos. También se ha premiado a los miembros del grupo de trabajo interministerial que elaboró el texto del Real Decreto 1247/1995 o que velaron por su posterior aplicación. Estas personas son: Javier Álvarez- Montalvo, Pablo Ibáñez, Juan José Jauralde, Francisco Tornos, Fernando Muñoz, Ramón Alvear, Francisco de las Alas-Pumariño, José María Altozano y José Manuel Prieto.

Del mismo modo, FEVA quiere reconocer, haciendo extensivo el Premio, a las Administraciones con cuyo concurso la aplicación del Real Decreto 1247/1995 ha permitido "salvar miles de vehículos históricos de un futuro incierto" y han colaborado a mantener el Patrimonio Cultural Automovilístico. Son la Dirección General de Tráfico, el Ministerio de Industria y el Instituto de Patrimonio Cultural de España (Ministerio de Cultura).

FEVA premios vehiculos antiguos 2

Así, la Federación Española de Vehículos Antiguos ha decidido homenajear a las personas que el 14 de julio de 1995 "abrieron las puertas a una nueva etapa del coleccionismo de vehículos, y por ello, de la conservación, protección y enriquecimiento del Patrimonio de Automoción español. Y también a los Ministerios y Administraciones responsables de la gestión de este Real Decreto".

En cuanto a los Premios a nivel individual, FEVA considera que los entonces diputados mostraron “una sensibilidad extraordinaria al elaborar y defender el texto del RD 1247/95, que ponía fin a una larguísima etapa de desamparo de los aficionados en cuanto a la legalización de los vehículos de colección”.

La posibilidad de obtener una documentación en regla para vehículos que o bien carecían de ella, o bien estaban en situación de baja definitiva, permitió, según la federación, "rescatar miles de vehículos que, a pesar de su valor histórico, carecían de un futuro que no fuera el de meros objetos ornamentales, su desguace para aprovechamiento de sus componentes o la venta fuera de nuestro país". Además de salvar estos vehículos, FEVA destaca el fomento por el crecimiento de la afición, "al rescatar vehículos que tenían una conexión sentimental con nuevos aficionados". Igualmente, se abrieron las puertas para la adquisición de vehículos de incalculable valor histórico de otros países que, por antigüedad y características, resultaban imposibles de homologar en España.