“Partimos de la base que el diésel que se comercializa en la actualidad cumple con la última normativa sobre emisiones contaminantes de la Unión Europea (Euro 6), la cual incluye ensayos y cumple todos los límites de emisiones en condiciones reales de circulación. Eso significa que los coches diésel podrán circular sin problemas por todas las carreteras y ciudades de España y de Europa, ahora y en el futuro. Las restricciones de circulación de los vehículos diésel en las zonas centrales de las grandes ciudades, afectarán únicamente a los que tengan más años (por ejemplo, 12 años en el caso de Madrid), que son los que más contaminan y los que hay que retirar de la circulación. Tanto el Gobierno como el sector, estamos trabajando para propiciar una renovación del parque, cuya edad media supera ya de 12 años”.

“Con respecto al dióxido de carbono (CO2), gas responsable del efecto invernadero, los motores diésel emiten un 20% menos de lo que emiten los de gasolina. Los actuales vehículos diésel emiten un 84% menos de óxido de nitrógeno (NOx) que los que se vendían en el año 2000 y un 96% menos de partículas que los del año 1999”.

“Además, los motores diésel de última generación incorporan un completo filtro para eliminar prácticamente el 100% de las partículas no quemadas en su combustión. También incorporan un sistema para eliminar los óxidos nitrosos gracias a una disolución de urea que reduce hasta prácticamente cero las emisiones de estos compuestos de nitrógeno. Por ello, un diésel moderno, que cumple la Euro 6, es menos contaminante incluso que uno de gasolina en igualdad de condiciones”.

Se deben ofrecer soluciones de movilidad para todos los bolsillos, lo que no está sucediendo ahora ni con autónomos ni con transportistas, y todos somos ciudadanos iguales

“En los últimos años, la Unión Europea tiene la urgencia de luchar contra el cambio climático y el efecto invernadero. Como los motores diésel contaminan menos, se impulsó su compra, con medidas como una rebaja fiscal. De esta manera, el diésel, de manera directa, está contribuyendo a alcanzar los objetivos de emisiones medias que está imponiendo la UE”.

“Y así ha de seguir siendo. El diésel tiene que formar parte de la solución para una transición ordenada y justa. Se deben ofrecer soluciones de movilidad para todos los bolsillos, lo que no está sucediendo ahora ni con autónomos ni con transportistas, y todos somos ciudadanos iguales. Incluso, se debería ir más allá fomentando ayudas a la compra de coches diésel de última generación”.

“Otra de las cuestiones que han girado en torno al diésel ha sido el posible aumento en la fiscalidad de este combustible por parte del Gobierno, que está pendiente de su aprobación en los Presupuestos Generales del Estado, y que no compartimos. Pese a esta posible subida, el diésel seguirá siendo una opción muy competitiva, ya que sus motores llegan a consumir un 25% menos de combustible que uno de gasolina, lo cual lo hace imbatible cuando se hacen suficientes kilómetros al año o cuando se quiere adquirir un vehículo más grande, como un SUV o un todoterreno”.

El diésel seguirá siendo una opción muy competitiva, ya que sus motores llegan a consumir un 25% menos de combustible que uno de gasolina

“Actualmente, con el fin de proteger a los consumidores frente a la incertidumbre generada alrededor del diésel, el Gobierno está trabajando en una Mesa de Movilidad en la que participarán las principales patronales del sector. En esa mesa se buscarán las medidas y soluciones eficaces, realistas y que vayan siempre a favor del ciudadano”.

“Si atendemos al valor de compra de un vehículo diésel, es superior al de uno de gasolina, por lo que su valor residual en caso de querer venderlo también será mayor. En el mercado de segunda mano, todavía se venden más coches diésel que gasolina, por lo que su valor de venta seguirá siendo alto. Los fabricantes están haciendo grandes esfuerzos para crear vehículos no contaminantes independientemente de cuál sea su combustible”.

“Como vemos, los datos son muy claros, pero de poco están sirviendo ante las manifestaciones, las medias verdades o las 'fake news' que están rodeando desde hace unos meses a esta tecnología. Claramente los compradores tienen que sentirse seguros a la hora de adquirir un diésel de última generación, pero también uno de gasolina o un vehículo de energías alternativas, apostando por la neutralidad tecnológica”.

“En definitiva, si se racionalizara el discurso y se tranquilizaran los ánimos, si se le diera a cada combustible su sitio, el mercado, que encadena cinco meses consecutivos de caídas, lo agradecería porque el diésel también es una apuesta segura. Todos respiramos el mismo aire y nosotros queremos proponer medidas reales para mejorar su calidad”.