Castrol ha publicado un nuevo estudio basado en los puntos de vista de los consumidores, gestores de flotas y líderes de la industria del automóvil de todo el mundo para conocer los factores que motivan las decisiones de compra de vehículos eléctricos. “Accelerating the EVolution (Acelerando la EVolución)” revela que, de media, un precio de unos 30.500 euros, un tiempo de carga de 31 minutos y una autonomía de 469 kilómetros con una sola carga son los “puntos de inflexión” para conseguir que se generalice la compra de los vehículos eléctricos. Las investigaciones también estiman que el mercado anual de vehículos eléctricos podría tener un valor cercano a los 311.000 millones de euros (367.000 millones de dólares) en 2025 si se cumplen los tres puntos de inflexión indicados.

Mandhir Singh, director general de Castrol, declaró: “En el sector del automóvil, que se ve gravemente afectado por los efectos de la pandemia de coronavirus, los vehículos eléctricos pueden tener un papel decisivo en el impulso de la reducción de emisiones de carbono. Las investigaciones de Castrol muestran que los consumidores individuales tienen una actitud positiva para cambiar a un vehículo eléctrico en 2024 pero, como industria, debemos hacer más para traducir esa positividad en decisiones de compra. Los tres puntos de inflexión revelados en 'Accelerating the EVolution' proporcionan una hoja de ruta clara de dónde debería centrarse el sector de la automoción para acelerar la compra generalizada de vehículos eléctricos”.

Según las investigaciones en ocho de los mercados de vehículos eléctricos más importantes del mundo, el estudio de Castrol examina cinco desafíos críticos que deberían abordarse para fomentar el crecimiento de la electrificación en el mercado de vehículos:

  • 2024: ¿el año del vehículo eléctrico? De media, los conductores declararon que considerarían comprar un vehículo eléctrico para 2024. Sin embargo, casi dos tercios (61%) de los encuestados declaraba que adoptan una actitud de “esperar y ver”, mientras que solo la mitad (54%) de los gestores de flotas afirma que esperan que la competencia haga el cambio antes de que lo hagan ellos.
     
  • El precio es la principal prioridad. Al considerar los factores más susceptibles de acelerar la compra generalizada de vehículos eléctricos, el precio es la principal prioridad para los consumidores del estudio, y el 63% afirma que los vehículos eléctricos se salen de su presupuesto. La investigación también considera que las ideas equivocadas sobre los costes de mantenimiento podrían disuadir a los consumidores para hacer el cambio, y un 65% afirma que creen que los vehículos eléctricos son más caros de mantener que un vehículo con un motor de combustión interna.
    Aunque 30.500 euros fue el punto de inflexión para los consumidores de todo el mundo, hay una diferencia notable entre mercados. De media, los consumidores japoneses están dispuestos a pagar el máximo por un vehículo eléctrico, 36.400 euros, mientras que los consumidores británicos son más sensibles al precio, 30.500 euros.
     
  • Exigen tiempos de carga más cortos. Los consumidores identificaron el tiempo de carga como la segunda barrera más significativa para la adquisición generalizada de vehículos eléctricos. De media, los encuestados declararon que necesitarían un tiempo de carga de 31 minutos antes de considerar la compra. Dos de cada tres consumidores también consideran que los vehículos eléctricos solo dominarán las carreteras una vez que pueden cargarse en un tiempo similar al que se tarda en volver a repostar un vehículo con motor de combustión interna.
     
  • La “ansiedad de la autonomía” es real. La autonomía es la tercera prioridad para los consumidores, y tres de cada cinco aceptan que es una barrera significativa para la compra generalizada de los vehículos eléctricos. De media, los conductores esperan una autonomía de 469 km a partir de una sola carga, aproximadamente la distancia entre Londres y París. Se trata tan solo de 72 km más de lo que los profesionales de la industria de vehículos eléctricos ya pueden conseguir, de acuerdo con sus respuestas a la encuesta. Sin embargo, dos de cada tres consumidores del estudio utilizan principalmente su vehículo para desplazamientos diarios o trayectos cortos, lo que sugiere que “la ansiedad de la autonomía” motiva su preferencia por vehículos que puedan recorrer largas distancias con una sola carga.