La Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca (PIMEM) manifestó su rechazo al nuevo impuesto sobre compraventa de vehículos creado por el Govern Balear, por considerar que beneficiará a los fabricantes pero perjudicará a talleres de reparación y a los pequeños consumidores.

La patronal negó el nuevo impuesto de transmisiones patrimoniales que grava la compraventa de vehículos de segunda mano porque "afecta de lleno a las micro y pequeñas empresas, dedicadas a la reparación de vehículos en talleres y a la venta de segunda mano".

PIMEM asimismo advirtió que, dado que grava la compraventa de vehículos de segunda mano, la cuantía líquida del impuesto creado por el Govern para estas transmisiones "superará en ocasiones el valor residual del bien, en este caso, al del vehículo".

Este impuesto autonómico "perjudica y deja en clara desventaja a las empresas de Baleares", expuso PIMEM, que considera que los vehículos se podrán adquirir a un precio sensiblemente inferior fuera del archipiélago.

La federación informó, del mismo modo, que apoya la proposición no de ley que presentará el grupo MÉS en el Parlament, pidiendo al Govern que modifique la normativa que supone ese incremento de impuestos para vehículos usados.