La Comisión Bilateral de Cooperación Administración General del Estado - Comunidad Autónoma de Illes Balears sobre la Ley autonómica de cambio climático y transición energética han anunciado el acuerdo que suspende la prohibición de circulación por las Islas de vehículos diésel a partir de 2025 y de todos los vehículos propulsados por combustibles fósiles (diésel, gasolina, gas natural y cualquier hibridación con motores tradicionales) a partir de 2035 “por ser una competencia estatal”, según ha informado el Ministerio de Política Territorial y Función Pública.

A falta de la publicación en el BOE de los términos detallados del acuerdo, el motivo de la suspensión se centra en que las cuestiones en materia de tráfico y circulación de vehículos, así como las bases y coordinación de la planificación general de la actividad económica, son una competencia exclusiva del Estado. “En definitiva, cualquier limitación a la circulación por el territorio nacional o de una comunidad autónoma no es competencia autonómica, sino del Estado”, afirma el comunicado recogido por ANFAC.

En este sentido, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones valora positivamente este pronunciamiento “porque debe contribuir a eliminar la incertidumbre provocada entre los consumidores por esta prohibición taxativa en las Islas y que está afectando negativamente a las ventas”. Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de ANFAC, resalta que “el reto del cambio climático y de la mejora de la calidad del aire necesita de una cohesión territorial y de una regulación adecuada para alcanzar sus objetivos”.

Armero recuerda que “más allá de las restricciones urbanas, actualmente, no existe en Europa ninguna prohibición nacional o regional a la circulación de los vehículos nuevos”, e insiste en que “los vehículos de combustión que se venden ahora cumplen con las normativas de medición de emisiones más exigentes del mundo”, los denominados ensayos WLTP y RDE para la medición de las emisiones de CO2, NOx y partículas.

Por su parte, Faconauto también valora positivamente el acuerdo alcanzado por La Comisión Bilateral Estado-Illes Balears ya que “servirá para devolver la certidumbre a los consumidores de las Islas, que podrán elegir, sin miedo, cualquier de las tecnologías disponibles en la actualidad para resolver su movilidad”.

La patronal de los concesionarios considera clave el reconocimiento de que cualquier limitación a la circulación por el territorio nacional o de una comunidad autónoma no es competencia autonómica, sino del Estado, ya que, para abordar la descarbonización de la movilidad y el cambio climático, se necesita una uniformidad territorial y un enfoque país. En este sentido, Faconauto espera que las futuras regulaciones de ámbito nacional que se aborden se hagan de acuerdo con el camino que está marcando la Unión Europea, que apuesta porque la reducción de emisiones de los vehículos se haga de manera progresiva y sin prohibiciones.

La patronal considera que “el sector ha demostrado que está alineado y plenamente responsabilizado con la necesidad que tiene la sociedad de ir hacia una movilidad más limpia y que contribuya a frenar el cambio climático”, pero insiste en que, “en este periodo de transición, los motores de combustión tienen que jugar todavía un papel clave para alcanzar este objetivo común”.

Según Marta Blázquez, vicepresidenta ejecutiva de Faconauto, “la suspensión de la prohibición abre un nuevo escenario para devolver certidumbre a al mercado balear y aportar confianza al ciudadano a la hora de comprar o renovar su coche, aprovechando todas las energías disponibles que, sin duda, tendrán un papel destacado en la transición hacia un parque descarbonizado. Coincidimos en que es necesario tener una hoja de ruta común para todos los territorios y en consonancia con las directrices europeas”.