El 24% de las empresas españolas tuvo que acometer recortes en el tamaño de su flota durante el año pasado, en un momento marcado por la austeridad y la contención presupuestaria, indica elBarómetro del Vehículo de Empresa(CVO) promovido por Arval, compañía de renting de BNP Paribas.

Sin embargo, el informe - realizado entre más de 4.800 gestores de flotas de pymes y grandes empresas - muestra cómo esta tendencia dará un vuelco, con un incremento estimado del 6% en la talla del parque corporativo en los próximos tres años.

En este sentido, las empresas reconocen que las ayudas a la compra de turismos corporativoscomo las que incluye el nuevo Plan PIMA Aire supondrán, sin duda, un estímulo para volver a invertir en flotas, contribuyendo además a reflotar uno de los canales más golpeados, con un descenso acumulado del 21,5% en lo que va de año.

Las empresas matizan, a pesar de las ayudas públicas, que el crecimiento de la flota estará supeditado a otros factores como el precio del carburante, actualmente alrededor del 30% de los gastos totales.

Tanta importancia tiene esta partida que cuatro de cada diez empresas no dudará en volver a prescindir de parte de sus coches si los precios, que han dado un pequeño respiro en agosto, continúan su escalada.