Disponer de unos cristales limpios es una tarea “obligatoria” para prevenir accidentes por falta de visibilidad o por una reducción notable de la misma. Otro de los elementos que forman parte de dicha visibilidad son los limpiaparabrisas o escobillas. Los especialistas de Alvato Luxury Detailing hacen hincapié no sólo en la importancia de limpiar los cristales, sino también este elemento del coche por varios motivos.

El primero tiene que ver también con un aspecto relacionado con la seguridad. “Aunque se hayan limpiado correctamente las lunas del coche, si las escobillas tienen suciedad acumulada en el momento de activarlos, van a repartirla por la superficie, empeorando la visibilidad y haciendo que el trabajo de limpieza de los cristales caiga en saco roto”.

Otro de los motivos por el que se debe limpiar, según Alvato, es la acumulación de polvo y suciedad que, en ocasiones, viene acompañado con partículas de arena, y que puede ser perjudicial por el daño que provocarían en los cristales provocando arañazos indeseados.

Lo ideal es proteger no sólo los cristales del vehículo sino las escobillas con productos que prevengan frente a la acumulación de suciedad. Existen para ello avances en nanotecnología que sirven para que los cristales no se queden sin visibilidad por lluvia o suciedad gracias a su efecto hidrófugo y también lo hay para poder aplicar a esta parte del coche.

Alvato recomienda especialmente el mantenimiento tanto de los cristales como de las escobillas porque se hará una labor de limpieza y de prevención, colaborando así con uno de los elementos de seguridad más importantes del vehículo: los cristales y su visibilidad.