“Notar, se nota más trabajo por los golpes de chapa debido a las heladas. Pero, además, aquí en Lugo también hay bastantes problemas de visibilidad por culpa de la nieve”, asegura el responsable de Talleres Miki Sánchez, en el polígono lucense de O Ceao, a La Voz de Galicia. “El frío nos trae trabajo. Hay mucha gente que cambian los neumáticos y vienen a hacer las revisiones de cara al invierno”, añade.

“Más que por placas de hielo, en estos días se nota que hay más golpes de chapa debido al aumento de circulación, sobre todo en las ciudades”, advierte Enrique Fontán, presidente de Atra, la asociación de talleres de la provincia de Pontevedra. Es en el entorno urbano donde se registran más accidentes de ese tipo. “Se suele notar un aumento de los coches que van al taller con daños de chapa cuando llueve porque disminuye la visibilidad y hay más golpes leves”, señala Fontán.

Según Belén Cao, gerente de la Asociación Provincial de Talleres de A Coruña (Aptcor), sí hay un aumento de golpes en estos días, pero lo achaca a que hay coches que “circulan con los neumáticos en mal estado”. Cao ve “muy necesario renovar los neumáticos, sobre todo para garantizar la frenada”, mientras que Manel Da Silva, jefe de servicio posventa de Gándara Motor, destaca que cada vez se venden más los neumáticos de invierno.

Los lunes y los viernes son los días en los que se producen más golpes de chapa en Galicia, la mayoría de ellos leves, casi siempre sin heridos, dentro de las ciudades (rotondas y cruces de calles). Los datos de la patronal del seguro, Unespa, referidos a 2017, indican que en Galicia se produjeron más de 115.000 accidentes de ese tipo, en la mayoría de los casos debidos a despistes de los conductores.