2018 es un año muy especial para Roberlo, ya que la empresa cumple sus 50 años de actividad. Fue en los años 70 cuando Roberlo se transformaría en un grupo de empresas internacional que actúa en diversos sectores, que tiene presencia comercial en más de cien países y que está formado por más de 550 trabajadores. “Hubiera sido necesaria una incalculable dosis de optimismo para imaginar un futuro tan exitoso”, aseguran desde la compañía.

Los inicios de Roberlo fueron “humildes pero cargados de ilusión”, según sus responsables. Por aquel entonces la fuerza motriz de Roberlo era la pasión de Llorenç Juher por construir algo propio. “Para conseguir este objetivo fueron necesarias muchas horas de trabajo duro, muy duro, para superar todos los obstáculos que se le plantean a una empresa pequeña”. La clave para superar todos aquellos retos fue, según explica la firma, una “obstinada tenacidad” y el rodearse de un equipo de personas que compartía su visión.

También destacan desde Roberlo el gran número de personas que han sido importantes para su organización. “Es extraordinario que haya personas que han estado vinculadas al proyecto desde sus inicios y que, a día de hoy, continúan comprometidas con la organización casi 50 años después”. Esta es una de las máximas de Roberlo: contar con los profesionales más comprometidos.

Además de recordar los inicios de la empresa “para no olvidar de dónde venimos”, la compañía siempre tiene la mirada puesta en el futuro. “Existe una frase que describe a la perfección los valores de la empresa. La dijo el canadiense Wayne Gretzky, uno de los mejores jugadores de hockey de todos los tiempos: Yo patino hacia donde el disco va a estar, no hacia donde ha estado”. Todas las personas que colaboran con Roberlo comparten estos valores: proactividad, dinamismo y pasión por lo que hacen.

“Será un año muy simbólico y con gran carga emocional”, concluyen desde la empresa, que trabajará para desarrollar diversas acciones para hacer de 2018 un año muy especial.