Octubre cierra con una caída de las matriculaciones de turismos y todoterrenos del 21%, hasta las 74.228 unidades, mientras que en el acumulado del año se han comercializado 669.662 unidades, un 36,8% menos que en el mismo periodo del año anterior. “La evolución negativa de la pandemia junto con la incertidumbre al respecto de las consecuencias sociales y económicas de la misma provocan una caída generalizada de las ventas, que podría ser aún peor sin los planes de apoyo aprobados para el sector”, afirman ANFAC, Faconauto y Ganvam en un comunicado.

Todos los canales reducen sus ventas, con especial incidencia en el de alquiladores, que cae un 46,2%, hasta las 2.884 unidades. El canal de particulares registra un profundo descenso en el mes, del 22,7% y 37.974 unidades.

Por su parte, las emisiones medias de CO2 de los turismos vendidos en octubre se quedan en 108,5 gramos de CO2 por kilómetro, un total de 10,3 gramos menos que la media de emisiones de los vehículos nuevos comercializados en el mismo mes del año pasado.

En cuanto al segmento de vehículos comerciales ligeros, en octubre se matricularon 16.574 unidades, un 3,9% menos, mientras que en el acumulado la caída se queda en el 30,7%, con 125.861 unidades. El canal de alquiladores registra crecimientos en el mes del 58,5%, hasta las 3.071 unidades, pero no consiguen compensar la caída del conjunto del año. El canal de autónomos cae cerca de un 14% y las empresas, un 10,5% en el mes de octubre.

Respecto a las matriculaciones de vehículos industriales, autobuses, autocares y microbuses, éstas descendieron un 28,2% durante octubre, con 2.777 unidades entregadas, acumulando una caída del 28,6% en los primeros diez meses con 16.960 vehículos matriculados. Los vehículos industriales redujeron sus entregas un 27,3% durante este último mes, con 2.572 unidades vendidas, mientras que los autobuses, autocares y microbuses lo hicieron en un 37,5%, con 205 unidades.

Para Noemi Navas, directora de Comunicación de ANFAC, “la incertidumbre sanitaria y la crisis económica impactan duramente en la evolución de las matriculaciones. Los planes de ayuda a la compra son buenas herramientas para lograr estimular el mercado y están permitiendo que las caídas no sean aún peores. La situación de crisis se va a extender al año 2021 y si no queremos que el sector y su empleo caigan aún más, será necesario mantener los apoyos. Desde ANFAC estamos muy preocupados del efecto que tendría una subida del Impuesto de Matriculación a causa de su adaptación automática al WLTP en un mercado que no consigue remontar la crisis del Covid-19. Además de intensificar el Moves con más recursos en 2021, también solicitamos mantener los planes de achatarramiento, como el Renove, para no empeorar aún más la calidad del parque automovilístico español en esta crisis y seguir reduciendo las emisiones de CO2”

Por su parte, Raúl Morales, director de Comunicación de Faconauto, indica que “tras la vuelta a la actividad en mayo, las perspectivas mejoraron porque se movilizó una bolsa de compradores que impulsaron las matriculaciones. El anuncio del Renove 2020 tuvo un efecto llamada que también contribuyó a reactivar la demanda en esos primeros meses. Como temíamos, ha tenido algo de “espejismo”: el empeoramiento de la situación sanitaria, la caída de la movilidad de la población y la falta de confianza de los consumidores está haciendo mella en las matriculaciones. Confiamos en que el Renove, plenamente operativo los dos próximos meses, ayude a cambiar esta tendencia. Sin embargo, preocupa mucho la evolución de cara al arranque del año, por lo que se hace imprescindible resolver el problema que plantea, desde el 1 de enero, la aplicación del nuevo protocolo de emisiones WLTP, que hará que, de la noche a la mañana, buena parte de los coches nuevos paguen el impuesto de matriculación. Será un problema añadido y dificultará la reactivación del mercado, que ha de ser ahora mismo nuestro principal objetivo.

Según Tania Puche, directora de Comunicación de Ganvam, “las matriculaciones continúan a la baja, lo que demuestra la falta de confianza del consumidor. El retraso en la puesta en marcha de la herramienta para solicitar la ayuda del Renove, que se abrió el pasado 20 octubre, ha hecho que, en cierta forma, se diluya su carácter incentivador en medio de un contexto de incertidumbre económica derivada de la segunda ola del coronavirus. En este sentido, es importante hacerle ver al comprador que si tiene intención de cambiar de coche no posponga la decisión porque a partir de enero, aunque desde el sector estamos presionando para que se ponga en marcha una reforma fiscal, existe el riesgo de una subida de precios como consecuencia de la entrada en vigor de la normativa WLTP, que hará que vehículos que antes estaban exentos del impuesto de matriculación ahora tengan que pagarlo porque cambian los parámetros de medición de las emisiones de CO2”.