Un estudio de Grupo Corporalia, consultora de marketing e impresión, entre 150 marcas de todos los sectores revela que el 85% de ellas han adaptado, en los dos últimos años, su logo, su imagen y sus establecimientos o páginas web para ser más atractivas y estar en sintonía con el consumidor.

“La imagen corporativa es uno de los elementos, junto al nombre o eslogan, que definen a una empresa. Es la forma en la que se muestra al consumidor y lo que les diferencia de la competencia. En los últimos doce meses son muchas las grandes marcas que han cambiado su imagen para adaptarse a los nuevos tiempos pero principalmente a los nuevos consumidores”, afirma Álvaro Canelo, director de Grupo Corporalia. “No quedarse anticuado en una era en la que todo avanza muy deprisa es el temor de los responsables de las empresas”.

Uno de los elementos que más han marcado el cambio de los logos en las empresas viene dado por la disrupción tecnológica. El hecho de obligar a las empresas a adaptarse a todos los canales, tanto online como offline, y estar presente en múltiples soportes ha obligado a las compañías a modificar su identidad corporativa.

Para Grupo Corporalia, hay una máxima que ha marcado estos cambios de imagen de las compañías: las marcas sometidas al gran consumo están obligadas a adaptarse a un nuevo consumidor con nuevos valores, como honestidad, responsabilidad, transparencia, no invasión de la intimidad, conocer bien los gustos e intereses, con más actividad en causas como el medio ambiente, la ecología, las emisiones de gases o la degradación de productos.

Respecto a la forma de interactuar con el consumidor, hoy en día se es especialmente sensible a los abusos publicitarios; es decir, la relación agresiva de envío de promociones, ofertas, cartas, catálogos y demás servicios publicitarios están siendo sustituidos por una relación de atracción. Los consumidores no quieren estar bombardeados cada día de publicidad, buscan los productos. Por lo tanto, son las marcas las que deben crear sistemas de atracción para ser fácilmente rastreables. La publicidad intrusiva ha dado paso al marketing de atracción.

Por otro lado, todo cambio de logo, imagen o identidad visual en general debe ser coherente. Si el cambio busca generar una nueva marca y el resultado no es satisfactorio, es muy posible que el consumidor lo castigue.