Ernst Prost y Günter Hiermaier se unieron al especialista alemán en aceites y aditivos hace 30 años, auque se conocían antes de entrar a Liqui Moly. Por aquel entonces, Günter Hiermaier era aprendiz en Ernst Prost. En 1990 se unieron a la empresa: Prost como director de marketing y ventas y Hiermaier como director comercial especializado en Alemania.

A partir de entonces, Ernst Prost fue comprando sucesivamente la empresa a los propietarios de aquella época. Desde entonces, el mundo ha cambiado igual que Liqui Moly. La pequeña empresa se ha convertido en una marca global y los 55 millones de euros de facturación se han convertido en 569 millones de euros.

La compañía ya está presente en más de 150 países y ha desarrollado nuevas áreas comerciales, como motocicletas, embarcaciones e industria, además de su negocio principal en el sector de la automoción. Antes era una desconocida, ahora puede verse en la Fórmula 1 y en MotoGP.

En 2018, Prost vendió Liqui Moly al Grupo Würth para garantizar el futuro de la empresa también después de su época, pero se ha mantenido como director gerente. Al mismo tiempo, se ha nombrado a Hiermaier director gerente.

Prost y Hiermaier no han sido los primeros en lograr este objetivo de permanencia en Liqui Moly. Tradicionalmente, la empresa ha experimentado un bajo nivel de rotación del personal. No es raro tener 20 años de antigüedad, algunos llevan incluso 25 y 30 años trabajando en la empresa. El récord es de 49 años.