La cifra de ventas de Liqui Moly aumentó un 7,1% en 2020 hasta alcanzar un nuevo récord de 611 millones de euros, a pesar del impacto de la pandemia en la economía mundial y la reducción del consumo mundial de aceite y combustible. Sin embargo, el beneficio se redujo a la mitad, quedando en 25 millones de euros, en parte porque la empresa invirtió casi 45 millones en acciones de marketing durante la crisis. Además, contrató más de 100 nuevos empleados, alcanzando un total de 989 al finalizar el año, y concedió una bonificación por coronavirus a todos ellos, además de realizar donaciones de productos por valor de más de 5,5 millones de euros a sectores esenciales.

“Hemos apostado por la inversión masiva y así nos hemos diferenciado de nuestros competidores", afirma el director gerente, Ernst Prost. A pesar de la meticulosa aplicación de las medidas de higiene, los conceptos de protección y el trabajo desde casa, estuvimos a disposición de nuestros clientes las 24 horas del día y hemos aumentado enormemente nuestra presencia en todos los medios de comunicación. Nuestro crecimiento es solo la consecuencia lógica de nuestras acciones”.

Gracias a la sólida situación de punto de partida de la empresa, a un balance general de 208 millones de euros y a un capital propio de 168 millones, además de una ratio de fondos propios de más del 80%, el especialista en lubricantes tuvo suficiente poder económico para realizar las inversiones necesarias sin recurrir a capital externo ni contraer deudas. Estas inversiones han dado sus frutos, según Ernst Prost, quien destaca además que Liqui Moly podría haber logrado un incremento mucho mayor en su cifra de ventas. “Hemos notado en todos los ámbitos la economía de escasez causada por el coronavirus, la reducción de la jornada laboral y el trabajo a distancia de nuestros proveedores. Tuvimos escasez de materias primas, materiales de embalaje, etiquetas y cierres. Además, la capacidad logística y de transporte también disminuyeron notablemente”.

Todos los segmentos de la gama de productos tuvieron buenos resultados. En el negocio principal de la empresa, los aceites de motor, el aumento en la cifra de ventas se sitúa en el 6,4%. El hecho de que la gente tenga que viajar menos y pasar más tiempo libre en casa también se refleja en el incremento de las ventas de productos para motocicletas, bicicletas y embarcaciones. A diferencia de lo que ocurría en años anteriores, la cifra de ventas de Liqui Moly aumentó esta vez más en Alemania que en la exportación, aunque ésta también experimentó un crecimiento estable, como es el caso de los negocios en Estados Unidos, Canadá e Iberia.

En cuanto al mercado ibérico, el año 2020 fue también el mejor para Liqui Moly Iberia, la sucursal de la empresa matriz responsable de los mercados español y portugués. En comparación con 2019, registró un crecimiento del 15,4% en las ventas. “Fue un año muy desafiante para el mercado, pero se tomaron las medidas adecuadas para apoyar a nuestros clientes y con el esfuerzo de todo nuestro equipo, cosechamos estos frutos”, subraya Matthias Bleicher, CEO de Liqui Moly Iberia. De los doce meses del año, la firma batió récords de ventas en enero, febrero, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre.

El año 2020 también marcó la integración de nuevos socios en la red de distribución de Liqui Moly Iberia, con especial foco en España, donde la marca se encuentra en un fuerte y rápido proceso de crecimiento. Destaca también el refuerzo de otros segmentos, como es el caso del vehículo industrial. “Ahora mismo tenemos una red de distribución muy estable en Portugal desde hace varios años. Lo mismo ocurre en España, donde llevamos menos tiempo directamente pero donde encontramos nuestro espacio, con socios fuertes en el sector de la automoción, de las dos ruedas, en la náutica y en el vehículo industrial. La gran ventaja es que tenemos tantas posibilidades y oportunidades con nuestros socios que no vamos a frenar esta curva de crecimiento”, pronostica Matthias Bleicher, quien ya revela un comienzo de año muy prometedor.

Aunque el mercado de lubricantes en general está cayendo, Liqui Moly Iberia logró seguir creciendo en este segmento, con un incremento del 4,1% respecto a 2019. También en aditivos, la marca alemana refuerza su liderazgo, con un crecimiento del 22,3% respecto al año anterior. “La calidad de nuestros productos es ampliamente reconocida y notamos que una parte importante del mercado busca productos de la más alta calidad. Es esta garantía la que hace que nuestra base de clientes crezca día a día y que quien prueba nuestros productos se mantenga fiel a la marca”, refuerza el CEO de Liqui Moly Iberia.

Durante el año 2020 también se lanzaron semillas para sustentar el crecimiento continuo de la marca y una parte fundamental de la estrategia es el marketing, que culminó con una campaña televisiva en 'prime time' en nueve canales de televisión de España y en los dos canales principales en Portugal durante el mes de diciembre. Según concluye Matthias Bleicher, “esta inversión, junto con el fortalecimiento de nuestra distribución, también se vio impulsada por la incorporación de nuevos elementos en el equipo, tanto en España como en Portugal, para garantizar siempre el mejor servicio a nuestros socios. Sabemos que nuestra forma de trabajar es muy diferente y vive de este contacto directo. Por ello, seguimos un proceso de contratación y refuerzo de nuestro equipo comercial para ambos países”.