Los profesionales del sector tienen diversas opciones para continuar con su formación una vez que ya han accedido a un puesto de trabajo. “Esto no sólo es recomendable, sino casi obligatorio en los días que corren”, aseguran desde Loctite que ha editado una Guía sobre la Formación en el Taller.

Además de los cursos de formación profesional y los cursos superiores o másteres, existen otras propuestas que conllevan menos dedicación de tiempo y que resultan más fáciles de conciliar con la vida personal y profesional. Por ejemplo, los webinars, como los que realizan marcas como Loctite o Hella.

Los webinars son seminarios online que se publican de forma periódica. Cualquier persona puede inscribirse y acceder a ellos desde la comodidad de su casa. Son una buena opción para aumentar los conocimientos y resolver dudas en áreas diversas gracias a las ponencias de expertos en la materia.

Otra forma de continuar aprendiendo, sobre todo en el plano teórico, son los denominados MOOC o cursos abiertos masivos online, ofrecidos de forma gratuita por un gran número de instituciones. Algunas plataformas como Coursera, presentan una gran diversidad de temáticas, entre las que se encuentra la mecánica y automoción.

Siempre es posible continuar con la formación de forma autodidacta. Existe una infinidad de maneras de hacerlo: estando al tanto de las novedades del sector, leyendo manuales técnicos de vehículos, viendo vídeos de reparaciones, visitando otros talleres o a profesionales reputados del sector, etc. Lo importante es tener interés en seguir aprendiendo.

Es muy recomendable que el taller ofrezca a los trabajadores las condiciones necesarias para realizar su trabajo de forma adecuada, y todavía más, para que mejore y evolucione con el tiempo. Promover estas nuevas tecnologías y operativas es básico para la evolución de los trabajadores y del propio taller. Igual o más importante es que los trabajadores se adapten a estos cambios, y que sea el propio taller quien les ofrezca las herramientas para conseguirlo.

La formación continua del trabajador tiene numerosas ventajas:

  • Al profesional le resultará más fácil sumarse al cambio y adoptar nuevas técnicas.
  • Permite que el profesional pueda encontrar soluciones a situaciones adversas sin que la operativa o los costes se vean demasiado afectados.
  • Aumenta la productividad, la eficiencia en el trabajo y el rango de actuación del profesional.
  • Produce una sensación de satisfacción personal que repercute en una mayor motivación y calidad del trabajo, además de reducir el estrés y la ansiedad.