En el sistema eléctrico de un vehículo existen una serie de unidades de control que gestionan diferentes partes del vehículo gracias a los sensores y actuadores, componentes que se unen a través de cables. Hace unos años, los coches tenían, como mucho, 40 ó 50 metros de cable que alimentaba sistemas muy básicos, pero, en la actualidad, pueden alcanzar hasta los dos kilómetros, recoge un artículo del Blog Ruta 401 de Loctite.

Para un comportamiento óptimo del coche es fundamental que el sistema eléctrico funcione correctamente y que todos los componentes eléctricos reciban la tensión adecuada. Uno de los motivos que pueden ocasionar problemas de tensión son las conexiones defectuosas. En algunos casos, puede que los contactos se dañen porque quedan cerca de la superficie del vehículo y pueden estar, en parte, expuestos a las condiciones meteorológicas.

Cuando un contacto o una conexión eléctrica entra en contacto con la humedad, se produce una reacción química por la cual las conexiones se sulfatan. En casos en que el sistema está muy deteriorado, la única solución es sustituir los cables dañados, los terminales y el conector eléctrico. Sin embargo, en otros se puede solucionar con el uso de determinados productos como Loctite SF 7039, diseñado para su empleo en contactos eléctricos que hayan estado expuestos a la humedad o a otros contaminantes.

Loctite SF 7039 deja una capa impermeable en la superficie y protege de la oxidación a contactos, terminales, pins, portalámparas, interruptores y distribuidores de corriente, entre otros elementos. El modo de empleo es muy sencillo, tan sólo hay que desconectar la alimentación eléctrica, agitar el spray, pulverizarlo sobre la zona que quieres tratar y dejarlo actuar. Debido a su composición, también se puede utilizar para limpiar polvo y grasa en relés o fusibles.