Tras años de dominio absoluto de los equipos Red Bull y Mercedes, la Fórmula 1 vuelven a reinventarse para crear un Campeonato más equilibrado y competido que haga recuperar su popularidad decreciente. En la evolución a esta nueva F1, los neumáticos y Pirelli serán protagonistas destacados.

La Fórmula 1 se prepara para introducir una importante transformación de su reglamento a partir de la temporada 2017. Tras dos años de constante escepticismo sobre la tecnología híbrida y su falta de atractivo para los espectadores, la FIA y el Grupo de Estrategia aprobaron un ambicioso paquete de medidas que debería resucitar el carácter competitivo de la categoría reina del automovilismo y los neumáticos están en primera línea.

Pirelli ha estado en el punto de mira desde su entrada a la F1 en 2011, tras construir neumáticos con configuraciones demasiado conservadoras o con una degradación excesiva. Ahora, la nueva reglamentación exigirá cambios que permitan a los pilotos exprimir los límites del monoplaza, rompiendo así con la tendencia actual de cuidar constantemente la degradación en las ruedas traseras, tan criticada por los pilotos.

Por tanto, Pirelli tendrá dos tareas para la temporada 2017: aplicar una degradación proporcional al rendimiento de los monoplazas y evitar el desgaste excesivo que se produce generalmente cuando un coche rueda detrás de otro. Con estos cambios, la FIA pretende que estas soluciones permitan explotar el talento innato de los pilotos sin que la degradación oculte el verdadero potencial al volante.

Uno de los cambios más visibles será el tamaño de los neumáticos, cuya dimensión aumentará en lo que respecta a su anchura buscando un mayor agarre al asfalto y una considerable reducción de subviraje. La propia marca Pirelli explica en un vídeo que aparece al final de la noticia (en inglés) esta diferencia, especificando que las gomas delanteras pasarán de 245 milímetros de ancho a 305, aumentando así seis centímetros, mientras que las traseras modificarán su anchura de 325 milímetros a 405, ganando con ello ocho centímetros de anchura.

Otros cambios que se producirán en los monoplazas en la próxima temporada serán los chasis más anchos, con una distancia de 2 metros entre sus extremos, un alerón trasero más ancho con un eje de gravedad más bajo; y más carga aerodinámica generada a través del suelo, lo cual reduciría la importancia del alerón delantero como elemento diferenciador en el rendimiento de los monoplazas.

https://youtu.be/OlFUwOpC2yE