La fuerte crisis estructural que atraviesa la industria automoción colombiana provocó que las perspectivas del año pasado no se cumplieran y las ventas de vehículos no superaran las 300.000 unidades. Pese a todo, las empresas han llevado a cabo inversiones e importantes movimientos para frenar la actual coyuntura.

Según calcula Fenalco, la Cámara de la Industria Automotriz de la Andi y el Comité Automotor de Econometría, el descenso de un año a otro fue del 5,2%, al cerrar 2013 con un total de 294.362 vehículos nuevos.

Eduardo Visbal, vicepresidente de comercio exterior de Fenalco, sostiene que estos resultados se explican principalmente por la bajada en las ventas de las camionetas pick up, que disminuyeron un 15,1%, los camiones (30%) y los vehículos particulares (8,3%).

A estos aspectos se suma una infraestructura vial atrasada y sobrecostos tanto en logística como en energía, que en palabras de Juliana Rico, directora de la Cámara de la Industria Automotriz de la Andi, conlleva que la producción en el país sea menos competitiva.

Las exportaciones sí mostraron un mejor panorama en 2013, tras la venta de 48.866 vehículos, un 89% más que en 2012, cuando apenas se alcanzaron las 25.798 unidades.

De igual forma, los principales mercados de exportación de los vehículos colombianos (Ecuador, Venezuela, Argentina y Brasil) están aplicando medidas internas que desalientan las importaciones, afectando de manera directa las posibilidades de exportación de Colombia.

Para Visbal, los retos que deberá sortear el sector para seguir consolidándose son una tasa de cambio de equilibrio que no afecte demasiado los precios de los importados y una inflación bajo control que no supere la línea media de 3%.