Los alargados faros del BMW i8 forman una unidad horizontal junto con la parrilla ovoide doble, acentuando de esta manera el ancho del coche. El coche deportivo tipo híbrido enchufable tiene de serie faros de LED de gran capacidad lumínica y, además, energéticamente eficientes. Los elementos inferiores en forma de U acogen las luces de conducción diurna y las luces de posición, así como las luces intermitentes. Las finas franjas luminosas de las luces posteriores también tienen la forma en U que es típica de los modelos de BMW i. De serie, todas las luces del BMW i8 son de diodos luminosos. El BMW i8 es el primer coche del mundo fabricado en serie que puede estar equipado opcionalmente con faros láser.

Estos faros generan una luz blanca muy luminosa, que es percibida como muy agradable. Se obtiene mediante la conversión específica (con fósforo fluorescente) de los rayos que emiten ínfimos diodos de luz láser en el interior de los faros. Considerando que la luz láser es monocromática, lo que significa que tienen una longitud de onda uniforme y, además, de oscilación sincronizada, se dispone de un haz de luz de rayos casi paralelos y de gran intensidad lumínica, de luminosidad mil veces más intensa que el haz de faros de LED convencionales.
Adicionalmente, este haz puede orientarse de manera extraordinariamente precisa. Además, la luz láser procede de un sistema de eficiencia optimizada adicionalmente. El consumo de energía es inferior a la mitad del consumo de faros de diodos luminosos, de por sí sumamente eficientes. La luz láser es capaz de entregar 170 lumen (unidad fotométrica del flujo luminoso) por vatio, mientras que la luz de LED alcanza aproximadamente 100 lumen.