El temporal de nieve que afectado gravemente a las carreteras de buena parte de la Península ha sacado a colación la necesidad de una mejor regulación del tráfico en situaciones de clima extremo. TomTom Telematics, como experto en soluciones de movilidad y gestión de flotas, ha recogido algunos consejos para ayudar a las empresas a preparar a sus conductores ante las carreteras de invierno.

1. Reducir la velocidad y ampliar la distancia de seguridad. Según la DGT, la principal causa de accidentes en vías interurbanas en España con camiones o furgonetas implicados es el exceso de velocidad, seguida por no mantener el intervalo de seguridad. Respetar una distancia de seguridad prudente siempre es esencial, pero en invierno, con carreteras que pueden tener hielo o nieve, es aún más importante. Sólo hay que tener en cuenta que el recorrido de frenado en una carretera con hielo es el doble que en una situación normal. Si a esto sumamos una pobre visibilidad debido a la lluvia, a la nieve o la niebla, toda precaución es poca. También es importante no frenar de forma brusca, ya que esto puede llevar al bloqueo de ruedas y a la pérdida de control del vehículo.

2. Inspeccionar el vehículo antes de salir y en las paradas. Antes de emprender un viaje, hay que asegurarse de que el vehículo está en buenas condiciones. En particular, comprobar que los espejos retrovisores, el parabrisas y las luces estén limpios. Dentro de la cabina, poner en marcha el limpiaparabrisas, el botón para desempañar cristales y la calefacción. A ser posible llenar el tanque de combustible, no sólo por si el viaje se alarga, sino porque el peso extra ayudará a tener una mejor tracción en carreteras con nieve. Comprobar también la presión de los neumáticos, imprescindible para una conducción invernal segura.

3. Extremar la precaución cuando detengas el vehículo en el arcén. Para los operadores de grúas y equipos de emergencia, el invierno puede ser una temporada de mucho trabajo y también de alto riesgo. Las malas condiciones climáticas y las carreteras resbaladizas dificultan que otros conductores vean o se detengan en una situación de emergencia y los equipos de emergencia pueden sufrir atropellos. Es necesario asegurarse de que los conductores de las flotas están entrenados para tomar precauciones adicionales durante condiciones climáticas extremas y que siempre llevan puesta ropa de seguridad de alta visibilidad.

4. Utilizar el navegador para encontrar la mejor ruta a destino. Es importante cumplir el horario si hay una entrega que realizar, pero nunca a expensas de la seguridad. Un GPS integrado en un sistema de seguimiento de vehículos puede ayudar a encontrar la ruta más adecuada, con actualizaciones casi en tiempo real sobre el tráfico y los cierres de carreteras. Los conductores reciben esa información a través de instrucciones de voz, por lo que los dispositivos de navegación pueden ser un recurso muy valioso para ayudar a los gestores de flotas.

5. Utilizar el sentido común al conducir en carreteras invernales. Si las condiciones son muy malas -consultar la previsión meteorológica es imprescindible-, es mejor no emprender el viaje. Pero si ya se está en carretera y sufres nevadas intensas, hay que buscar una parada de descanso o un área de seguridad donde se pueda estacionar el vehículo hasta que la situación mejore. Por último, nunca salir sin un kit de emergencia de invierno, donde se puede incluir: ropa de abrigo, linterna y pilas, una manta, alimentos y agua, un botiquín, una bolsa de sal, un raspador para quitar la nieve o el hielo del parabrisas, cadenas y teléfono con cargador extra.