Femeval ha presentado un documento de medidas para perseguir las actividades ilegales que afectan a más de 2.000 empresas y profesionales de sus asociaciones miembro Aselec, Aseif, Acvirme, Ascencoval, Aviclima y Fevauto. Los principales sectores afectados son las instalaciones y mantenimientos eléctricos, fontanería, climatización y frío, talleres, ascensores, protección de incendios, instalaciones de gas y talleres de reparación de vehículos.

En el ámbito de los talleres, Femeval destaca que en España dos de cada diez talleres son ilegales. “El problema añadido es que aunque se descubren, no es delito, y sólo supone una sanción administrativa y no se cierran”, aseguran desde la federación valenciana, que también hace hincapié en el intrusismo “dentro de la legalidad” en recambistas ilegales, desguaces, compañías de renting, rent a car, grandes flotas y compañías de seguros, entre otros.

“El intrusismo profesional en las instalaciones y mantenimiento de los servicios del metal alcanza al 40% de la actividad y afecta a más de 2.000 empresas”, ha señalado Vicente Lafuente, presidente de Femeval, en rueda de prensa. “Hemos instado por activa y por pasiva a los órganos competentes a que cumplan sus obligaciones como marcan las diferentes normativas vigentes. Pero la respuesta sigue sin ser la deseada ni la esperada”.

El intrusismo profesional sale caro por tres razones de peso, de acuerdo al responsable de Femeval: primero porque pasa factura a las empresas que legalmente desarrollan su actividad por el daño económico y competencia desleal que supone. Segundo por la falta de efectividad de la Administración ante actuaciones irregulares. Y tercero, por los daños irreparables que provoca que pueden traducirse en una menor calidad de vida e incluso costar vidas. En el caso de la seguridad vial, una inadecuada reparación aumenta el riesgo de accidentes que pueden causar lesiones, incluso muertes.

Medidas para combatir el intrusismo y la competencia desleal

Para perseguir el intrusismo y conseguir que los profesionales y empresas autorizadas jueguen en la misma liga, Femeval, junto a sus principales asociaciones afectadas, han consensuado un documento de medidas para combatir el intrusismo y la competencia desleal. Entre ellas, potenciar la labor de inspección, el seguimiento, vigilancia y sanción del mercado para garantizar un entorno sin competencia desleal en el que todos los operadores del mercado actúen bajo las mismas reglas del juego, evitando que se incumplan impunemente las normas en vigor.

Además de buscar fórmulas de colaboración público-privada, se insta también a elaborar un Plan de Inspecciones en el que se garantice que todas las empresas que hayan presentado una declaración responsable recibirán una visita de comprobación, en el plazo máximo de 30 días desde que registren su declaración responsable, e informarán a Femeval del resultado de dichas inspecciones.

Las medidas contemplan, por otro lado, establecer protocolos de actuación para la presentación, análisis y seguimiento de denuncias sobre competencia desleal, siguiendo el ejemplo de la Comunidad de Madrid, y alcanzar un compromiso de las administraciones públicas para realizar una campaña coordinada de lucha contra el intrusismo y la piratería.

Se pide también que se reconozcan públicamente las buenas prácticas, desenfocando del punto de mira de las inspecciones a las empresas que sí cumplen la normativa y una mayor beligerancia sobre las que las incumplen. Otra opción sería la generación de tasas por revisión económicas que les conllevarían ingresos a la Administración y generarían empleo, tomando como referencia otras comunidades autónomas en las que ya está implantada esta actuación.

Respecto a la concienciación ciudadana, las asociaciones integradas en Femeval abogan por alertar de la peligrosidad de contratar estas actividades ilegales, apelando a la responsabilidad de los proveedores, a la hora de suministrar material a trabajadores no habilitados, y a la del consumidor final, tanto en instalación como mantenimiento, y a la desprotección que les lleva a la hora de reclamar negligencias en sus instalaciones. Y hacer hincapié en la ventaja que supone disponer de una factura con IVA, a la hora de solicitar garantía por un servicio o producto inadecuado.

Por último, se solicita la obligatoriedad de adherirse a un Seguro de Responsabilidad Civil, y se propone diseñar un “sello Femeval” de empresa colaboradora y/o certificada por la federación, que asegure los cumplimientos legales. Además, no bastaría con estar asociada, sino haber pasado cierta inspección.