El 74% de las empresas padece las consecuencias negativas de la morosidad, el 31% de las empresas sufre impagos significativos y el 13% está en riesgo de cerrar a causa de los impagos, indica Crédito y Caución.

Son algunas de las conclusiones del Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España elaborado por el Observatorio de Cash Management que impulsan Crédito y Caución, Iberinform y el IE Business School.

Asimismo, la falta de una cultura clara de credit management afecta todavía al 30% del tejido empresarial. El empeoramiento de los plazos de pago en el B2B y del comportamiento en pagos de la Administración competan las alertas de la edición 2016 del Estudio.

La mejora que había experimentado la morosidad en la actividad económica se ha estancado claramente en el último ejercicio, lejos aún de los niveles previos a la crisis.

Una de cada tres empresas españolas sufre impagos significativos lo que complica claramente el entorno de desarrollo empresarial. El máximo histórico en este estudio se alcanzó en 2012, cuando dos de cada tres empresas sufría impagos relevantes para su actividad.

El comportamiento en pagos de la Administración con las empresas registra un empeoramiento por primera vez desde que se realiza el estudio.

Destacar que el 13% de las empresas que trabajan para el sector público (frente al 9% de 2015) soporta tasas de impago que suponen un riesgo extremo para su supervivencia. En el B2B, el 10% de las empresas soporta tasas de impago superiores al 4%.

Por otra parte, el 83% de las empresas han tenido que aceptar plazos superiores a los deseados. El porcentaje más alto se refiere al 57% de las empresas que tienen relaciones B2B con grandes empresas, seguido del 50% que tienen relación con el sector público. La capacidad de las pymes para imponer plazos de pago afecta al 38% de sus proveedores.

Los problemas de liquidez continúan siendo el principal motivo que explica la morosidad empresarial. En este sentido, la falta de disponibilidad de fondos es la razón más mencionada para explicar el retraso en pagos de clientes (62% de las empresas), por delante de los retrasos intencionados (47%).

El estudio refleja una mejora en el acceso a la financiación bancaria. Un amplio 46% de las empresas ha percibido una mejora frente a un reducido 4% que tiene la opinión contraria. No obstante, un significativo 22% de las empresas, una de cada cuatro, continúa considerando insuficientes los niveles actuales de oferta de liquidez financiera.