Motul incorpora a su cartera de productos el nuevo líquido de frenos RBF 700 para competición, donde los sistemas de frenado deben funcionar con precisión soportando temperaturas muy altas. Motul RBF 700 cumple con la norma DOT 4, lo que lo hace compatible y recomendable para vehículos de alto rendimiento de uso cotidiano.

El nuevo producto también ofrece un rendimiento superior gracias a su punto de ebullición más alto del mercado “en seco” de 336º C. A la vez se ha mejorado el punto de ebullición “en húmedo” de 205º C, hecho que permite mantener el máximo rendimiento en condiciones de humedad. La extrema resistencia a elevadas temperaturas del fluido reduce la necesidad de ventilación de los componentes del circuito de frenos, lo que permite una potencial mejora de los coeficientes de penetración aerodinámica.

Gracias a su exclusiva formulación, mejora la potencia y la uniformidad de frenado en las condiciones de temperatura más adversas ya sea en carreras de coches, motos u otros deportes de motor. Este producto también dispone de una viscosidad a baja temperatura y una buena resistencia a la corrosión, ofreciendo una gran lubricidad.

Con esta nueva incorporación, Motul completa su gama de líquidos de frenos que incluye productos para conducción urbana (DOT 4 LV Y DOT 5.1) y para competición, como RBF 600, RBF 660 y el nuevo RBF 700, cada uno de ellos formulado específicamente en función de su aplicación.

Motul lleva varias décadas implicado en los deportes de motor a través de la colaboración técnica con escuderías como Rebellion, Nismo SuperGT, Yamaha WSBK, Suzuki MotoGP y Honda HRC, entre otras. Los productos de Motul también están presentes y se ponen a prueba en grandes campeonatos como las 24 Horas de Le Mans, MotoGP, WSBK, Blancpain GT y el Dakar, cuya edición de 2021 ha servido para este nuevo lanzamiento.