En los Volkswagen, modelos Golf, Passat, Arteon y Tiguan (modelos de los años 2018-2019), fabricados entre el 19 y 23 de enero de 2018, existe la posibilidad de que en el eje delantero se hayan instalado discos de freno con un grosor de pared insuficiente en la zona de la unión interior del cubo, debido a desviaciones en el proceso de fabricación.

Como consecuencia de ello, en caso de solicitación extrema de los frenos, pueden producirse fisuras y, en el caso más desfavorable, la rotura del disco del freno, lo que provoca la disminución de la potencia de frenado en la rueda afectada, pero no se produce un bloqueo, informa la Agencia Aecosan en una nueva Red de Alerta (Nº: CCAA-103/2018).

La empresa Volkswagen-Audi España ha comunicado a las autoridades de Consumo de la Generalitat de Cataluña el problema del vehículo y las medidas que voluntariamente ha adoptado, consistentes en contactar con los propietarios de los vehículos afectados para sustituir los discos de freno del eje delantero.