En su comparecencia del 14 de junio, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha anunciado que el Ejecutivo, a través del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, y con la interlocución directa con empresas y trabajadores, ha elaborado un Plan, de colaboración público-privada, “para defender al sector de la automoción en este momento tan crítico que atraviesa como consecuencia del parón y de la caída de la demanda”.

El plan, que se dará a conocer este lunes en un encuentro que Pedro Sánchez mantendrá con todos los representantes del sector, estará respaldado con un presupuesto de 3.750 millones de euros.

El presidente ha avanzado que “habrá financiación para la renovación del parque de vehículos para que sea más eficiente, incentivando especialmente los vehículos eléctricos, y con ayudas especiales a las familias de menos recursos para que nadie quede atrás en este proceso. También resultarán beneficiados los empresarios y los trabajadores autónomos a través de los ahorros en combustible que comportará la renovación de su flota”.

Ese plan incluye medidas para preparar la industria con inversiones y reformas legales, con un estímulo a la investigación y a la innovación, con la fiscalidad que le dote de una mayor competitividad y, por último, con una formación y cualificación profesional para dotar de recursos humanos a la industria. “Queremos promover la estabilidad y el impulso del sector de la automoción”, añadía Sánchez ante los medios de comunicación.

El presidente también ha destacado la importancia que tiene esta industria para nuestro país. “Representa una décima parte de nuestro PIB y casi un 15% de nuestras exportaciones, y emplea a 650.000 personas de manera directa. Casi dos millones de puestos de trabajo en total están ligados al sector de manera directa o de manera indirecta”.

Sánchez también ha hecho hincapié en el papel que tiene la transición ecológica en nuestra economía. “El Gobierno ha trabajado, de la mano del sector, para anticipar un plan integral que dé respuestas a sus necesidades y que sirva además para realizar una transición ecológica urgente que se tiene que dar también en el ámbito de la movilidad”.

En este sentido, el plan para la automoción estará destinado “a acompañar al sector en la transición hacia una movilidad más sostenible y conectada”, y se dirigirá “a toda la cadena de valor industrial para ayudarle a adaptarse y mantener la competitividad”, además de ser “coherente también con nuestros compromisos internacionales de lucha, adaptación y mitigación del cambio climático”.

El objetivo es, según el presidente, llegar a cero emisiones en el año 2050 en el ámbito de los postulados del Plan Nacional de Energía y Clima, del Anteproyecto de Ley de Cambio Climático enviado al Congreso de los Diputados y con el Pacto Verde a nivel europeo. “En resumen, estamos trabajando para que en el futuro tengamos mejores vehículos, más sostenibles, ciudades más limpias, con un empleo de mayor calidad y con un sector mucho más competitivo”.

(Foto: Pool Moncloa / Borja Puig de la Bellacasa)