Chassis Brakes, con sede corporativa en Eindhoven (Países Bajos), está especializada en la fabricación de frenos para el sector de automoción. La compañía opera doce plantas de fabricación, así como once centros de ingeniería y oficinas de ventas en Europa, Asia, India, Norteamérica y Sudamérica, y cuenta con casi 5.500 empleados a escala mundial, informa PR Newswire y recoge Bolsamania.

KPS creó Chassis Brakes en 2012 para adquirir el negocio global de frenos de Robert Bosch. Bajo el control de KPS, Chassis Brakes se transformó en una empresa global independiente, innovadora y de rápido crecimiento, reuniendo a un equipo directivo encabezado por el director ejecutivo Thomas Wünsche; construyendo cuatro nuevas plantas de ensamblaje de frenos (en Polonia, China, India y México), así como cuatro nuevos centros de I+D e Ingeniería (en Alemania, la India, los Países Bajos y China); y expandiendo la empresa en el mercado norteamericano del automóvil.

Bajo el control de KPS, Chassis Brakes invirtió un total de 230 millones de euros en I+D e ingeniería aplicada, lo cual trajo como consecuencia la comercialización de tres nuevos productos: la pinza de freno ZOHe, el freno de estacionamiento automatizado integrado al disco (APB-Mi) y el freno de estacionamiento automatizado integrado al tambor (APB-Di).

Además, Chassis Brakes invirtió en I+D e Ingeniería para crear su Smart Brake y el primer automóvil de demostración del mundo que opera exclusivamente con estos accionadores de freno electromecánicos (en comparación con los accionadores de freno hidráulicos tradicionales) en las cuatro ruedas, el cual debutó en la prueba de invierno de 2019 en Suecia.