Respecto al envío por parte del Gobierno de la futura ley de Cambio Climático y Transición Energética al Congreso de los Diputados, ANFAC considera que la norma es una iniciativa positiva en el marco del cumplimiento de los objetivos de descarbonización del parque en 2050, objetivos con los que el sector de la automoción está plenamente comprometido. En palabras de José López-Tafall, director general de la patronal, “la ley era muy necesaria pues configura un marco nacional a nivel normativo y fija los objetivos de largo plazo. A su vez, es el punto de partida para empezar a diseñar las herramientas necesarias para convertir esos objetivos en realidades”.

Para ANFAC, la inexistencia de prohibiciones taxativas y la generación de un horizonte de trabajo progresivo y alineado con Europa es positivo, porque contribuye a la innovación en las diferentes tecnologías y permite generar una hoja de ruta clara. Sin embargo, la asociación sí considera necesario comenzar a trabajar cuanto antes en diseñar y acordar las medidas activas de política económica y medioambiental que servirán para poner en marcha esta hoja de ruta, medidas que se tomarán, según este proyecto de Ley, “previa consulta con el sector”.

Para la patronal también es imprescindible que estas medidas estén coordinadas y promuevan ahora la recuperación del sector, en este entorno de crisis por el coronavirus, en línea con el plan de choque de medidas específicas y coyunturales que reclama la automoción. En este sentido, desde ANFAC recuerdan que el Plan Auto 2020-40 “ya plantea una hoja de ruta con medidas que afectan a todo el ecosistema de la nueva movilidad y que permitirán llegar a la descarbonización en 2050 de una manera efectiva y con una industria de la movilidad sostenible, eficiente, digitalizada, competitiva y más fuerte económicamente, capaz de seguir aportando empleo y valor añadido a la sociedad española, al medio ambiente y a la economía”, señala López-Tafall.

Por su parte, Sernauto valora positivamente el texto por cuanto establece un objetivo de descarbonización a largo plazo y en línea con lo establecido por la Unión Europea. Los proveedores de automoción, comprometidos con la descarbonización, llevan décadas trabajando para reducir emisiones de CO2 y de contaminantes de los vehículos mediante motores de combustión interna más eficientes, la electrificación del sistema de propulsión (vehículos eléctricos e híbridos en todas sus variantes), el aligeramiento de peso o el desarrollo de sistemas de recuperación de energía y de componentes eléctricos o sistemas de climatización más eficientes.

“Se trata de un reto importante para todo el sector”, según Sernauto. “Desde las grandes empresas proveedores de primer nivel a las pymes en los niveles inferiores de la cadena de suministro, que están evolucionando tecnológicamente y avanzando en la digitalización para mantener su posicionamiento competitivo en un entorno global”.

En palabras de José Portilla, director general de Sernauto, “es imprescindible contar con un plan país para el sector automoción que reúna a todos los actores implicados y que nos permita mantener los niveles de empleo y competitividad de nuestras empresas, tal y como se está haciendo en Alemania, Francia o Reino Unido. Es perentorio, y más en estos momentos, establecer una hoja de ruta clara que permita a nuestro país seguir siendo referencia en automoción. Como siempre hemos hecho, nos ponemos a disposición del Gobierno para trabajar conjuntamente en todas aquellas medidas que permitan a los proveedores de automoción acometer la transición industrial y tecnológica con plenas garantías, apoyando sus inversiones en I+D+i en las diferentes tecnologías disponibles”.

Faconauto considera positivo que se fije un horizonte para la descarbonización progresiva del parque automovilístico, en línea con las directrices europeas y sin establecer prohibiciones. “De esta manera, se aporta claridad y se transmite confianza a los consumidores a la hora de cambiar su vehículo, ya que podrán optar sin miedo por todas las tecnologías disponibles en el mercado”, afirman desde la patronal de los concesionarios, que considera el Anteproyecto de Ley como un punto de partida, pero que habrá que concretar las herramientas para conseguir ese objetivo común, que pasa particularmente por un impulso definitivo de los vehículos de bajas o nulas emisiones.

“A partir de ahora, y mientras se avanza hacia la descarbonización, será esencial que Administración y sector sigan trabajando en políticas que tengan en cuenta esa diversidad de tecnologías para reducir las emisiones, siempre desde una perspectiva social”. Según la patronal, “hay que asegurar que ciudadanos y empresas satisfagan sus necesidades de movilidad y dar certidumbre a un mercado hoy paralizado por el impacto del coronavirus”.

Para el presidente de Ganvam, Raúl Palacios, el anteproyecto de Ley de Cambio Climático no contempla prohibiciones taxativas sobre ninguna propulsión por considerar que de esta forma se puede construir una hoja de ruta ordenada y eficaz hacia la descarbonización. Fijar la neutralidad de emisiones en 2050 es un objetivo con el que “la automoción está completamente comprometida”, añade Palacios.

De hecho, Ganvam insta a la Administración a sentarse cuanto antes para la puesta en marcha de un plan que, de forma coordinada, permita cumplir con los retos medioambientales europeos, a la vez que haga posible impulsar la recuperación de la automoción, en un momento en el que la crisis del coronavirus ha parado en seco su evolución.

Según el presidente, “el hecho de que no haya prohibiciones sobre la mesa dota de certidumbre a un consumidor que, ya antes del coronavirus, frenó el mercado ante las dudas sobre qué vehículo comprar y cuestionó las inversiones realizadas precisamente para que los modelos de última generación cumpliera con la normativa anticontaminación más exigente del mundo”.