Las vacaciones, la crisis económica, las recomendaciones de hacer un mayor uso del transporte privado, la incertidumbre laboral y la intención del Gobierno de equiparar los impuestos entre el diésel y la gasolina, han provocado un aumento de los viajes en coche este verano, así como un mayor uso de las gasolineras 'low cost'.

Existen muchas dudas y controversias sobre si este tipo de gasolineras son fiables o no, indican desde Mann+Hummel. Según la Entidad Nacional de Acreditación, todos los surtidores de combustibles, ya sea de la marca más reconocida o las 'low cost', pasan por unos exhaustivos y periódicos controles que aseguran a los usuarios que no se vean sometidos a los potenciales riesgos que podrían suponer este tipo de productos e instalaciones industriales.

Desde la compañía experta en filtros de combustible, explican que las diferencias de precio no residen en la calidad del combustible, sino en lo que viene después del proceso de producción. “Todo el combustible que se vende en España se produce en ocho refinerías que tratan el petróleo de una forma idéntica, ya sea gasolina o diésel. La diferencia está, principalmente, en los aditivos que añaden algunas gasolineras, así como en el mantenimiento de las diferentes instalaciones, lo que puede ocasionar problemas de condensación de agua en los depósitos, principal enemigo del combustible y responsable de acortar la vida útil del vehículo”.

Incluso el diésel de la más alta calidad puede contener trazas de agua procedentes del aire húmedo o de la condensación que se forma en las estaciones de servicio actuales, el cual entra por los sistemas de ventilación del depósito y puede provocar un fallo en el motor. La compañía recomienda la instalación de un filtro de combustible de separación de agua que sea capaz de limpiar el combustible de las partículas de agua y suciedad.

Mann+Hummel destaca su filtro de separación de agua en tres etapas, que separa más del 90% de las gotas de agua de los combustibles, incluso en el caso de gotitas diminutas de hasta diez micrómetros. Según la empresa, “los sistemas de una y de dos etapas disponibles en el mercado alcanzan una eficiencia de separación relativamente baja, de entre un 35% y un 40% como máximo, por lo que no proporcionan una protección fiable para los sistemas de inyección modernos”.